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Mundo
Columna de sismología: La secuencia del
Junio del 2018, y al principio tuvo explosiones esporádi- cas bastante espectaculares, pero no demasiado grandes, y ya hacia Diciembre estaba con una erupción más es- tromboliana, que mostraba material incandescente que bajaba por las laderas en cada explosión, e incluso ríos de lava. El contraste entre los modos de erupción marcaba a un volcán que, a simple vista, estaba con una leve baja en su explosividad.
Pero en Diciembre la activi- dad del Anak Krakatoa au- mentó. Hubo más explosiones, y las autorida- des prohibieron acercarse demasiado al volcán. Y ya el 22 de Diciembre hubo un evento mayor: la estabilidad del volcán se rompió, y parte de su cono colapsó. Esto se puede ver en estas dos fotos, donde está el volcán “normal” en la izquierda, y en la derecha se ve que a la isla del volcán le falta un trozo. Esto es evidencia de una re- moción en masa, que no sólo ocurre en superficie, sino que también debajo del mar. Toda esa masa debe ocupar un espacio, por lo que mueve al mar, perturbándolo. Y esa perturbación se pro- paga, como se ve en los cír- culos concéntricos en torno al Krakatoa: esas son olas del tsunami producido por el volcán, y van viajando rumbo a las ciudades costeras cer- canas. Nadie sintió un sismo, nadie escuchó una gran ex- plosión. La paz de la noche se vio súbitamente interrum- pida por olas que tomaron a todos por sorpresa.
desastre del Krakatoa
chas veces tienen explosiones bas- tante ruidosas, en- viando rocas a varios cientos de metros de distan- cia, mientras que otras veces han sido más calma- das, con fuentes de lava en su cima, y explosio- nes más peque- ñas. Esto incluso convirtió a este volcán en un foco turístico, al que va- rios visitantes veían hacer erup-
El 22 de Diciembre las ciuda- des costeras del Estrecho de Sunda, en Indonesia, recibie- ron el impacto de varias olas, que se han cobrado más de 300 vidas. ¿Qué pasó, y por qué? Lo revisamos en esta columna.
cán. Más aún, debido al co- lapso del volcán, y a enor- mes flujos piroclásticos generados por el colapso de una nube de ceniza de más de 40 kilómetros de altura, se produjeron varios tsuna- mis que azotaron las ciuda- des costeras del Estrecho de Sunda. ¡Algunas olas tuvie- ron más de 20 metros de al- tura!
ción a una distancia relativa- mente segura, desde alguna isla cercana, o derecha- mente desde el mar.
El viejo Krakatoa vivía en In- donesia. Durante su vida sus erupciones (varias de ellas explosivas) habían ido for- mando la isla donde él es- taba, y además habían ayudado a hacer crecer parte de su cono. Eso hasta que en 1883 el volcán tuvo su gran erupción, su último grito. La secuencia comenzó en Mayo de ese año, y ter- minó alrededor de Octubre, con un colapso de todo el volcán, y la aniquilación de varias islas cercanas, pro- ducto de una de las erupcio- nes más grandes que hemos visto como humanidad. El ruido de la explosión más grande ha sido el más fuerte jamás registrado, y se dice que dejó sordos a la mayoría de las personas que vivían a unos 40 kilómetros del vol-
Pero el Anak Krakatoa tiene un problema: su cono es inestable, y partes de él pue- den colapsar. Algo que
12 El Directorio Comercial Latino de Montreal
Tras la megaerupción de 1883, el Krakatoa dejó de existir. Pero el magma que lo alimentaba quería seguir sa- liendo, lo que llevó a una serie de erupciones submari- nas en los años que le si- guieron hasta que, en 1927, se pudo ver en la superficie como este volcán estaba creando su propia isla. Este volcán, al que se le llamó Anak Krakatoa (el hijo de Krakatoa), crecía con cada nueva erupción, llegando así a los poco más de 300 me- tros de altura sobre el nivel del mar que tenía antes de la Navidad de 2018. Las erup- ciones del hijo de Krakatoa son bastante variadas: mu-
afectó trágicamente a los ha- bitantes del Estrecho de Sunda.
El Anak Krakatoa comenzó una nueva fase eruptiva en
Edición 804 Del 03 al 09 de enero del 2019