Page 47 - Vencer la Disfuncion Erectil
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bran a hacer improvisaciones que resulten muy significativas. Con el paso de los años, se hace difícil variar estos hábitos que se han instaurado en las relaciones sexuales con la etiqueta de «normales». Pero ocurre que con el paso del tiempo todo cambia: cambian las personas, sus gustos, sus intereses, etc., y también varían sus gustos y apetencias sexuales.
Es habitual que estas parejas deseen un cambio o un re- vulsivo en su sexualidad. Este juego es una buena oportuni- dad para dar salida y materializar esta necesidad. El juego lleva implícita una invitación a jugar, probando cosas nuevas.
Actitud imprescindible para jugar
Para obtener del Juego del Romano la eficacia tera- péutica deseada, es necesario que los dos miembros de la pareja hagan un esfuerzo sincero para que se den dos pre- misas fundamentales:
• Procurar jugar desde una actitud de recreo y diversión.
• Acatar estrictamente todas las normas descritas.
Es importante jugar con una actitud de diversión, como si fuesen niños. En ocasiones, puede ser difícil y artificial conectar con esta actitud, pero cada miembro de la pare- ja debe hacer un esfuerzo para lograrlo. Si uno de los dos miembros de la pareja afronta el juego con esta predispo- sición lúdica, será más fácil que esta forma de actuar se transmita al miembro de la pareja que tiene más dificulta- des para ello. A veces, resulta forzado intentar hacer algo cuando no apetece, pero aunque sea así, se debe intentar
El juego terapéutico
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