Page 17 - Edicion 807 El DIrectorio
P. 17

 El estrés es un problema, no un valor cultural
Mundo
forma, se entiende que, por ejemplo, personas bajo estrés sientan más hambre, ya que requieren una mayor cantidad de energías.
De forma muy concreta, los riesgos de numerosos proble- mas de salud se acrecientan de manera significativa, inclu- yendo: ansiedad, depresión, problemas digestivos, migra- ñas, enfermedades cardiovas- culares, insomnio, fluctuaciones en el peso, pro- blemas de memoria y concen- tración, solo por mencionar algunos.
Y todo esto sin hacer mención a la dimensión social. El estrés debe entenderse desde un marco integral, por lo tanto, las dimensiones socio-psicológi- cas, emocionales y comporta- mentales de la persona bajo estrés crónico, también se verán afectadas. Lo que abre la puerta a fenómenos como la aislación social, agravando el cuadro.
En este sentido, la invitación es a reflexionar sobre el estrés como fenómeno enraizado en la cultura. Muchas veces pare- ciera conllevar una connota- ción positiva declararse “altamente estresado” (e.g. “probablemente trabajando/es- forzándose mucho”), haciendo del estrés un fenómeno global de responsabilidad compartida por muchos actores sociales, del cual todos nos tenemos que preocupar, para prevenir que este se convierta en una epidemia.
El estrés un fenómeno global de responsabilidad compartida por muchos actores sociales, del cual todos nos tenemos que preocupar, para prevenir que este se convierta en una
cardiovascular, gastrointesti- nal, en los músculos y la repro- ducción sexual. Por supuesto, a nivel psicológico, el estrés está asociado a una serie de problemas emocionales, cogni-
la percepción concreta de un evento estresante temporal. Una vez pasado el evento, la amenaza o estresor percibido debiera también desaparecer, gatillando que la respuesta fi- siológica cese. Así, por ejem- plo, los niveles de adrenalina y cortisol, hormonas asociadas a la respuesta de estrés, debie- ran volver a la normalidad. A medida que los niveles de adrenalina y cortisol disminu- yen, la frecuencia cardíaca y presión arterial también debie- ran regresar a niveles basales, reanudándose así la actividad regular del organismo.
Sin embargo cuando los facto- res estresantes están presen- tes de manera continua y la persona se siente constante- mente amenazada o bajo ata- que, la reacción de alerta y activación general permanece. Esto, a largo plazo pasa a en- tenderse como estrés crónico y tiene efectos a todo nivel, con- tribuyendo por supuesto, a pro- blemas de salud asociados con el estrés crónico.
Las oleadas persistentes de adrenalina, generadas ante la percepción de un estresor pue- den dañar los vasos sanguí- neos y las arterias, subir la presión arterial y a su vez in- crementar el riesgo de ataques cardíacos o accidentes cere- brovasculares. Por otro lado, los niveles elevados de cortisol generan cambios fisiológicos que ayudan a reponer las re- servas de energía del cuerpo que se agotan durante la res- puesta al estrés y de forma se- cundaria, contribuyen a la acumulación de tejido graso y al aumento de peso. De esta
  epidemia.
Según el documento Chile Sa- ludable, realizado por la Fun- dación Chile en conjunto con Gfk Adimark en el año 2016, un 42% de la población se de- clara “altamente estresada”. Esto en contraste con las cifras del mismo estudio realizado el 2012, donde solo el 22% de la población se consideraba vi- viendo bajo altos niveles de estrés. Según el documento, el alza puede deberse principal- mente a variables como la “inestabilidad”, la “incertidum- bre” y los “bajos niveles de confianza” percibidos.
El estrés es conocido como el “asesino silencioso”, debido a sus nefastos y, a corto plazo, poco aparentes efectos en el organismo. Sus consecuencias se ven reflejadas de forma concreta en el sistema inmune,
tivos y comportamentales que dificultan el día a día de quien lo padece.
Cabe señalar que el estrés pertenece a un conjunto de respuestas adaptativas que la especie humana comparte con los mamíferos y otros anima- les. Es así, como responder, por ejemplo, ante un evento amenazante como un terre- moto, un posible accidente o dar una charla masiva, se ge- nera una respuesta de estrés que no necesariamente es no- civa, sino movilizante: activa energías, agudiza la percep- ción y deja al organismo listo para reaccionar de forma rá- pida ante cualquier necesidad del momento.
En este sentido, la respuesta de estrés per se, no es proble- mática en tanto auto-limitada a
El Directorio Comercial Latino de Montreal 17
Edición 807 Del 24 al 30 de enero del 2019
  















































































   15   16   17   18   19