Page 12 - Edicion 812 EL Directorio
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Reportaje
El guajiro, un Thunderbird y un daiquiri
cubano para Lucky Luciano
En la coctelera del barman Héctor González se mezclan las historias de la mafia en Cuba y la pasión por restau-
de farra y a saciar la sed.
Desde que pisó el hotel por primera vez, a Héctor le cau-
mericanos como Meyer Lansky y Santo Traficantte, por eso en enero de 1959 se asiló en la Embajada del
arreglándolos y poniéndolos pintones para usarlos un tiempo y después los vende al mejor postor, un negocio
rar coches americanos anti- guos
Por su origen campesino a Héctor González Tabares todo el mundo lo llama el Guajiro en el hotel Sevilla, un lugar donde lleva 15 años trabajando y ha pasado por varios departamentos y ofi- cios, aunque a él lo que le gusta es la cantina, preparar daiquiris, mojitos, ron collins, havana specials y otros cóc- teles suavones como el Mary Pickford, hecho a base de zumo de piña, ron blanco, marrasquino y granadina, creado para la famosa actriz estadounidense de cine mudo en una barra de La Habana a finales de los años veinte, en plena ley seca, cuando muchos norteameri- canos se escapaban a Cuba
tivó este emblemático esta- blecimiento situado en la calle Prado, llamado primero Gran Hotel Sevilla y después Sevilla Biltmore, uno de los hospedajes con pedigrí y más anécdotas de La Ha- bana, construido en 1908 y comprado a finales de los años treinta por el uruguayo de origen italiano Amleto Bat- tisti y Lora. A Héctor Gonzá- lez le encantan las viejas historias del hotel vinculadas a la mafia, y ciertamente no faltan pues Battisti era un os- curo personaje, dueño de un banco y prestamista de im- portantes legisladores, con intereses en varios casinos y en el hipódromo Oriental Park. Battisti llegó a ser con- gresista y tenía repartida la jugosa tarta del juego en La Habana con capos nortea-
Uruguay y, en cuanto pudo, salió a uña de caballo hu- yendo de la revolución mien- tras la gente lanzaba las ruletas por las ventanas del Sevilla y el hotel Plaza.
“Aquella imagen dio la vuelta al mundo”, recuerda Héctor, que además de la coctelería y la historia tiene otra adic- ción no menos deslumbrante y a tono con las otras dos: el Guajiro es un apasionado de los coches norteamericanos antiguos, especialmente de los modelos clásicos, en su mayoría Ford y Chevrolet de los años cincuenta y cinco, cincuenta y seis y cincuenta y siete, los que por su diseño y confort interesan más a la gente. Héctor los compra desbaratados pero a buen precio y se pasa luego años
jugoso que siempre termina con la adquisición de un nuevo automóvil, y vuelta a empezar.
Héctor habla al mismo tiempo de válvulas, pistones, mezclas de diferentes licores y frutas, y también de las anécdotas del Sevilla, como la del desagravio que se hizo aquí a la bailarina y cantante Josephine Baker en los años cincuenta. “Había venido a actuar a La Habana y en el Nacional no la dejaron alo- jarse por ser negra; en el Se- villa la declararon huésped ilustre, fue una tremenda pu- blicidad en la época”. En el Roof Garden, el lujoso salón- restaurante del noveno piso donde Héctor trabaja de ca- marero, tuvo lugar una de las historias más fascinantes de
12 El Directorio Comercial Latino de Montreal
Edición 812 Del 28 de febrero al 7 de marzo del 2019