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                                                 LOS ARTÍCULOS PUBLICADOS EN ESTA SECCIÓN DE  OPINION
                                                 /ANÁLISIS SON RESPONSABILIDAD ÚNICA DE LOS AUTORES.

          La crisis (geo)política del siglo XXI






          Por el momento vivimos una era de tres imperios: el territorial militar ruso, el económico chino y el económico y
                                                                territorial norteamericano


               e ha dicho tantas veces: las crisis no son siempre                                           ánimo de millones de rusos, agregando a ellos a las viudas
               negativas.  Cada  crisis  ofrece  la  posibilidad  de  su                                    del comunismo soviético esparcidas a lo largo y ancho del
               superación. Cierto, hasta ahora no ha existido una                                           mundo  occidental. Por eso tiene razón Fischer cuando
        Scrisis eterna. En consecuencias, cada crisis podría ser                   Fernando Mires           entiende al “momento de Putin” como un periodo “revan-
        entendida como un estado intermedio entre dos periodos de                                           chista”.Hoy ya no caben dudas: la invasión comenzada en
        no crisis, esto es, de lo que suponemos es la normalidad. Lo                                        2014 a Ucrania (un test de Putin) y repetida en 2022, no fue
        podemos experimentar analizando lo que han sido nuestras                                            una respuesta rusa al crecimiento obvio de la OTAN, sino un
        propias vidas. No hay nadie o casi nadie, creo yo, que no haya   emancipó de la URSS solo dos años después que las otras   proyecto revanchista cuyo objetivo metahistórico era recu-
        pasado por una o algunas crisis. Así podemos comprender por   naciones del Este europeo.            perar todos los territorios perdidos por el imperio soviético,
        qué cada crisis está asociada con una pérdida. Si perdemos a   La declaración de independencia de 2001 con respec-  proyecto cuyo escalón inicial es Ucrania. En ese sentido, la
        alguien o a algo importante, solemos caer en periodos de crisis,  to a la URSS y por ende a Rusia, vincula a Ucrania con   invasión a Ucrania puede ser entendida como el inicio de
        a los que también llamamos duelos, pues duelen. Salimos de   Rumania, Checoeslovaquia, Bulgaria, los países bálticos,   una contrarrevolución rusa frente a los logros históricos
        la crisis entonces cuando encontramos un objeto de sustitu-  Polonia, Alemania del Este, Moldavia, Georgia, y aunque   alcanzados por la revolución democrática europea de 1989-
        ción al objeto perdido. De ahí que, para decirlo con Proust, hay   Orban no quiera reconocerlo, con Hungría. Para muchos   1990. Nadie honesto se equivoca en ese punto: La guerra a
        periodos en los que nos pasamos “buscando el tiempo perdido”,  observadores, historiadores y analistas europeos, después   Ucrania es y será el comienzo de una guerra rusa a Europa.
        tratando de encontrar lo que se nos fue y no volverá. Esos son   de la bipolaridad había nacido un mundo unipolar, y como   Los gobernantes europeos, aunque muy tarde, así lo han
        periodos de crisis.                               la unipolaridad no existe, ni en la geometría ni en la polí-  entendido.El sueño de un mundo no polar tuvo su primer
          Hay periodos intermedios (entre dos crisis) sean biográ-  tica, ese mundo debería ser, necesariamente, no polar. La   despertar cuando nos decidimos a advertir que, allá en el
        ficos o historiográficos. Lo que aquí interesa, es obvio, son   idea de un mundo despolarizado inundó con su optimismo   lejano Oriente, crecía un polo económico llamado China, un
        los segundos. Suelen ser también muy productivos. Aparecen   a los países occidentales.             capitalismo económicamente imperial bajo la dirección de
        como indagatorias con relación a un futuro que no divisamos.   Como una vez creyó Hegel, después del estallido de la   una máquina gerencial llamada PCCH.
        Y como el futuro sólo existe cuando aparece, es decir, cuando   revolución francesa, habíamos entrado “al fin de la histo-  El ascenso económico de China, sobre todo después de la
        deja de ser futuro, no queda más alternativa que indagar en   ria” entendida esta como una lucha entre una afirmación y   caída del comunismo ruso y europeo, emergía como antí-
        el pasado. Digo esto porque es evidente que atravesamos por   una negación macrohistórica. Lo mismo sucedió en Europa   poda al capitalismo democrático occidental liderado por
        un periodo de crisis.                             después de las revoluciones democráticas del Este, las de   los EE. UU. Por eso, en un sentido económico, nos guste
          No me refiero a una gran crisis económica con repercusio- 1989-1990. El sueño kantiano de la “paz perpetua” parecía   o no, tenemos que dar la razón a Trump en un punto. Es
        nes políticas como fue la de los años treinta del pasado siglo;   renacer. No faltaron gobernantes occidentales que, lleva-  el siguiente: La contradicción económica fundamental de
        más bien al revés: me refiero a una crisis política que tendrá,  dos por el entusiasmo pacifista que primaba en Europa,   nuestro tiempo es la que se da entre los Estados Unidos y la
        entre otras, fuertes repercusiones económicas. Una crisis en   invitaron nada menos que a la Rusia de Putin a sumarse   emergente China. El enemigo número uno de la estrategia
        la que, la mayoría de quienes la están estudiando, la entien-  a la OTAN, algo que incluso pareció posible durante el   geoeconómica trumpista es China y nada más que China.
        den como el traspaso de un orden geopolítico bipolar a un   Gobierno de George W. Bush cuando Putin decidió sumarse   Rusia, para Trump, y para Xi Jimping, es solo un agre-
        orden político (por ahora) tripolar, el que puede llegar a ser,  a los EE UU. en la guerra en contra del “terrorismo inter-  gado circunstancial y, en cierto modo, secundario. Uno más
        si se dan las cosas como hoy la ven los gobernantes europeos,  nacional”. No obstante, esas ilusiones duraron muy poco.   de los poderes regionales en disputa, junto a la India, Irák
        tetrapolar.                                         Los  optimistas  occidentales  no  entendieron  que  un   o Arabia Saudita. Vista así, la intervención que llevan a
          El orden político bipolar fue el de la Guerra Fría cuando   mundo  sin  contradicciones  fundamentales  había  que   cabo China y los EE. UU. en la guerra que Rusia ha decla-
        las dos potencias atómicas, la URSS y los EE. UU. decidie-  buscarlo en el cielo, porque de la tierra estaba muy lejos.   rado a Ucrania, no apunta a la paz sino a atraer, o por lo
        ron no atacarse de modo directo, sólo de modo indirecto en   Tampoco entendieron que existen subjetividades colecti-  menos neutralizar a su favor, a esa potencia militar que
        las llamadas “guerras de representación” como fue, entre   vas, y eso quiere decir que lo percibido por los habitantes   es la Rusia de Putin. Desde la perspectiva trumpiana, si
        otras, la de Vietnam. Esa bipolaridad terminaría, como es   del mundo occidental no podía ser similar en la Rusia   ganar o neutralizar a Rusia pasa por abandonar Europa
        sabido, con el derrumbe del imperio soviético gracias a las   poscomunista. Como ha subrayado Joschka Fischer en su   occidental a su perra suerte, así lo hará. Lo que interesa
        revoluciones pacíficas que se dieron, primero en la cúpula   último libro “Die Kriege der Gegenwart: Las Guerras del   a Trump y a Xi, es reafirmar el poderío económico de sus
        soviética (Gorbachov y Yelzin), y después en las mal llamadas   Presente” cuando Putin dijo que “el derrumbe de la URSS   respectivas naciones en el mundo global.
        “democracias populares” sometidas a la URSS. A esas nacio-  había sido la catástrofe más grande del siglo XX”, no era   Este artículo se publicó originalmente en el blog POLIS:
        nes pertenece, por filiación histórica, Ucrania, país que se   solo una opinión suya; expresaba más bien el estado de   Política y cultura.


         ¿QUÉ SE CELEBRA HOY?
         Día Mundial del Síndrome de Edwards o Trisomía 18


         El Día Mundial del Síndrome de Edwards o Tri-  tienen 46 cromosomas, que reciben tanto de   mente.
         somía 18 se celebra el 18 de marzo de cada año   la madre como el padre, pero cuando la carga   A pesar de todas estas anomalías, hoy la espe-
         con el objetivo de dar a conocer la segunda   genética es superior a esa, se presenta esta   ranza de vida de estos pacientes es mucho más
         anomalía cromosomática más común del ser   condición.            alentadora que en el pasado, ya que la mayoría
         humano después del Síndrome de Down, y de   ¿Cuál es el tratamiento idóneo para el Síndro-  de estos niños fallecían en los primeros meses
         apoyar a los pacientes y a sus familias.  me de Edwards?         de nacer.
         ¿Qué es el Síndrome de Edwards o Trisomía 18?  Son muchas las complicaciones de salud que   Hoy existen algunos casos en el mundo que
         Se trata de un desorden genético donde los ni-  presenta un niño con el Síndrome de Edwards.   han podido sobrevivir hasta los diez años y un
         ños, al nacer, presentan un cromosoma extra   Entre ellos destacan problemas cardíacos, da-  poco más y que han quedado como una prue-
         en el par 18. Esto trae como consecuencia algu-  ños en el sistema intestinal y malformaciones   ba de que si se puede luchar contra esta enfer-
         nas alteraciones físicas.       que provocan retraso cognitivo y físico debi-  medad, aunque no exista un tratamiento espe-
         Los seres humanos en condiciones normales   do a que el cerebro no se desarrolla completa-  cífico.
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