Page 13 - DiarioTiempo-08-04-26
P. 13

13








                           IDIOMA
               Declaración de la renta,

                    con minúsculas                        LA GATTUSEADA


                                                              NO ES LA RACHA








                                                                                              talia  no  va  al  Mundial. Y  no  es  casualidad.  Los Azzurri,
                                                                                              que durante décadas fueron sinónimo de orden, disciplina
                                                                                              y carácter, hoy quedan fuera —otra vez— no por falta de
                                                                                          I historia, sino por acumulación de decisiones mal ejecutadas.
         La denominación declaración de la renta se escribe entera-                       En el fútbol, como en la vida, el pasado no juega. Juegan las deci-
         mente con minúsculas, al igual que campaña de la renta o                         siones. Y ahí empieza la incomodidad. Porque lo que le ocurre a
         borrador de la renta.                                                            Italia en la cancha no es ajeno. Es un espejo. Un aviso. Incluso
         No obstante, es habitual encontrarla escrita con mayúsculas                      los sistemas más sólidos se desgastan cuando dejan de corregirse.
         en algunos de sus componentes: «Tener mascota influye en la                      Italia no perdió solo partidos. Perdió precisión. Y ese fenómeno
         declaración de la Renta 2026», «¿En qué comunidades podrás                       no es exclusivo del fútbol.
         desgravar el gimnasio en la Declaración de la Renta 2026?»                        En Honduras —que tampoco va al
         o «Los errores más comunes al revisar los datos fiscales en la
         declaración de la Renta».                                                        Mundial— el problema adopta otra forma:
         La expresión declaración de la renta es una denominación
         común que el Diccionario de la lengua española define como                       migración constante, diáspora creciente,
         ‘declaración que se hace a la Administración tributaria manifes-  Por: Carmelo Rizzo   dependencia de remesas y una estructura
         tando la naturaleza y circunstancias del hecho imponible’. Tal
         como se recoge en esta obra, se escribe con minúsculas.                          que se sostiene más por lo que sale que
         Así, no resultan adecuadas las opciones en las que se escribe
         renta con mayúscula, pues se trata de un sustantivo común                        por lo que se construye. Distinto contexto.
         (‘ingreso, caudal, aumento de la riqueza de una persona’,                        Mismo síntoma: desfase entre potencial y
         según el Diccionario panhispánico del español jurídico). Por
         este mismo motivo, tampoco se escribe mayúscula en otras                         ejecución.
         construcciones en las que aparece esta voz, como campaña
         de la renta, calendario de la renta o borrador de la renta, que                     En la cancha, ese desfase se paga rápido. Quedas fuera. En la
         son igualmente denominaciones comunes y descriptivas, no                         república, se disimula. Se habla de racha, de estabilidad, de que
         nombres propios.                                                                 “todo va bien”. Pero no. La “Gattuseada” —el empuje, la intensi-
                                                                                          dad, la reacción— sirve para competir. Pero no para sostener un
                                                                                          proceso.
                                                                                             “La Racha” —la narrativa de continuidad— sirve para mante-
                                                                                          ner ánimo. Pero no reemplaza resultados. Y cuando se confun-
                    Fallece Pablo Picasso                                                 den, aparece el problema: mucho movimiento… poco avance. Si
                                                                                          vemos los procesos recientes, el paralelo es incómodo.
         Pablo Picasso falleció el 8 de abril de 1973 a los 91 años                          Aquí en Honduras, las elecciones de noviembre de 2025 refle-
         en su villa de Mougins, Francia. El renombrado pintor y                          jaron una participación limitada y un mandato con bases estre-
         escultor español, genio de las vanguardias del siglo XX,                         chas. Más que una decisión sólida, predominó una elección frag-
         murió, dejando un legado de más de 20.000 obras.                                 mentada.
         Detalles clave de su fallecimiento:                                              En Italia, los procesos políticos recientes
         Fecha y Lugar: 8 de abril de 1973 en Notre-Dame-Vie,
         Mougins.                                                                         evidencian otra forma del mismo dilema:
         Causa: Edema pulmonar y ataque cardíaco.
         Edad: 91 años (nacido en Málaga en 1881).                                        una sociedad que sigue mirando su pasado
         Sepultura: Fue  enterrado  en el  castillo de  Vauvenargues,                     con peso histórico, mientras su diáspora
         Francia.
                                                                                          proyecta el futuro fuera de sus fronteras.

                                                                                             Distintas realidades. Mismo fondo: decisiones que no termi-
                                                                                          nan de reconciliar identidad, dirección y futuro. No estamos
                                                                                          frente a una crisis aislada. Estamos frente a un patrón: políticas
                                                                                          desechables y estrategias sin continuidad.
                                                                                            Las redes no crean el problema. Lo revelan. Y lo que reflejan
                                                                                          no es enojo. Es desencanto. Porque la gente ya no reacciona… se
                                                                                          retira. Italia lo vio en el marcador. Otros pueblos aún lo sostie-
                                                                                          nen en narrativa. Pero el resultado… siempre llega. No somos
                                                                                          lo que fuimos. Ni lo que creemos ser. Somos —y solo somos— lo
                                                                                          que  logramos sostener con  decisiones correctas  en el tiempo.
                                                                                          Y cuando esas decisiones fallan, no hay arrebato que salve, ni
                                                                                          racha que oculte.
                                                                                             No quedamos fuera por falta de juego, sino por la costumbre
                                                                                          de errar… sin corregir. Y toda república que no corrige, no cae
                                                                                          de golpe —como creen los ingenuos— se consume lentamente…
                                                                                          administrando su propia decadencia. — AMC.
   8   9   10   11   12   13   14   15   16   17   18