Page 973 - Spanish Bible (Reina Valera 1960)
P. 973
969 Isaías 16. 9–17. 10
generosos sarmientos; habían llegado hasta Jazer, y se habían
extendido por el desierto; se extendieron sus plantas, pasaron
el mar. Por lo cual lamentaré con lloro de Jazer por la viña de 9
Sibma; te regaré con mis lágrimas, oh Hesbón y Eleale; por-
que sobre tus cosechas y sobre tu siega caerá el grito de guerra.
Quitado es el gozo y la alegría del campo fértil; en las viñas 10
no cantarán, ni se regocijarán; no pisará vino en los lagares el
pisador; he hecho cesar el grito del lagarero. Por tanto, mis 11
entrañas vibrarán como arpa por Moab, y mi corazón por Kir-
hareset. Y cuando apareciere Moab cansado sobre los lugares 12
altos, cuando venga a su santuario a orar, no le valdrá. Ésta 13
es la palabra que pronunció Jehová sobre Moab desde aquel
tiempo; pero ahora Jehová ha hablado, diciendo: Dentro de 14
tres años, como los años de un jornalero, será abatida la gloria
de Moab, con toda su gran multitud; y los sobrevivientes serán
pocos, pequeños y débiles.
Profecía sobre Damasco. He aquí que Damasco dejará de 17
ser ciudad, y será montón de ruinas. Las ciudades de Aroer 2
están desamparadas, en majadas se convertirán; dormirán allí,
y no habrá quien los espante. Y cesará el socorro de Efraín, 3
y el reino de Damasco; y lo que quede de Siria será como la
gloria de los hijos de Israel, dice Jehová de los ejércitos. En 4
aquel tiempo la gloria de Jacob se atenuará, y se enflaquecerá
la grosura de su carne. Y será como cuando el segador recoge 5
la mies, y con su brazo siega las espigas; será también como
el que recoge espigas en el valle de Refaim. Y quedarán en él 6
rebuscos, como cuando sacuden el olivo; dos o tres frutos en la
punta de la rama, cuatro o cinco en sus ramas más fructíferas,
dice Jehová Dios de Israel. En aquel día mirará el hombre 7
a su Hacedor, y sus ojos contemplarán al Santo de Israel. Y 8
no mirará a los altares que hicieron sus manos, ni mirará a
lo que hicieron sus dedos, ni a los símbolos de Asera, ni a las
imágenes del sol. En aquel día sus ciudades fortificadas serán 9
como los frutos que quedan en los renuevos y en las ramas, los
cuales fueron dejados a causa de los hijos de Israel; y habrá
desolación. Porque te olvidaste del Dios de tu salvación, y 10
no te acordaste de la roca de tu refugio; por tanto, sembra-