Page 143 - El sagrado Coran
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                  72.  Y  le  regalamos,  por  añadidura,  a     familia y otro tanto, como misericordia
                  Isaac  y  a  Jacob.  Y  de  todos  hicimos     venida     de    Nosotros      y    como
                  justos.                                        amonestación para Nuestros siervos.
                  73.  Les  hicimos  jefes,  que  dirigieran     85. Y a Ismael, Idris y Du-l-kifl. Todos
                  siguiendo     Nuestra      orden.     Les      fueron de los pacientes.
                  inspiramos que obraran bien, hicieran          86.  Les  introdujimos  en  Nuestra
                  la  azalá  y  dieran  el  azaque.  Y  Nos      misericordia. Son de los justos.
                  rindieron culto.                               87. Y al del pez. Cuando se fue airado
                  74. A Lot le dimos juicio y ciencia y le       y creyó que no podríamos hacer nada
                  salvamos  de  la  ciudad  que  se              contra  él.  Y  clamó  en  las  tinieblas:
                  entregaba  a  la  torpeza.  Eran  gente        «¡No  hay  más  dios  que  Tú!  ¡Gloria  a
                  malvada, perversa.                             Ti! He sido de los impíos».
                  75.  Le  introdujimos  en  Nuestra             88.  Le  escuchamos,  pues,  y  le
                  misericordia. Es de los justos.                salvamos  de  la  tribulación.  Así  es
                  76. Y a Noé. Cuando, antes, invocó y           como salvamos a los creyentes.
                  le escuchamos. Y les salvamos, a él y          89. Y a Zacarías. Cuando invocó a su
                  a los suyos, de la gran calamidad.             Señor:  «¡Señor!  ¡No  me  dejes  solo!
                  77.  Y  le  auxiliamos  contra  el  pueblo     ¡Pero  Tú  eres  el  Mejor  de  los
                  que    había    desmentido      Nuestros       herederos!»
                  signos.  Eran  gente  mala  y  los             90.  Y  le  escuchamos  y  le  regalamos
                  anegamos a todos.                              Juan  e  hicimos  que  su  esposa  fuera
                  78.  Y  a  David  y  Salomón.  Cuando          capaz  de  concebir.  Rivalizaban  en
                  dictaron sentencia sobre el sembrado           buenas  obras,  Nos  invocaban  con
                  en  que  las  ovejas  de  la  gente  se        amor  y  con  temor  y  se  conducían
                  habían introducido de noche. Nosotros          humildemente ante Nosotros.
                  fuimos testigos de su sentencia.               91. Y a la que conservó su virginidad.
                  79.  Hicimos  comprender  a  Salomón           Infundimos en ella de Nuestro Espíritu
                  de qué se trataba. Dimos a cada uno            e  hicimos  de  ella  y  de  su  hijo  signo
                  juicio  y  ciencia.  Sujetamos,  junto  con    para todo el mundo.
                  David,  las  montañas  y  las  aves  para      92.  «Ésta  es  vuestra  comunidad,  es
                  que glorificaran. Nosotros hicimos eso.        una sola comunidad. Y Yo soy vuestro
                  80. Le enseñamos a elaborar cotas de           Señor. ¡Servidme, pues!»
                  malla  para  vosotros,  para  que  os          93.  Se  dividieron  en  sectas,  pero
                  protegieran     de     vuestra     propia      volverán todos a Nosotros.
                  violencia. ¿Ya lo agradecéis?                  94. El esfuerzo del creyente que obra
                  81.  Y  a  Salomón  el  ventarrón,  que        bien  no  será  ignorado.  Nosotros
                  sopla, a una orden suya, hacia la tierra       tomamos nota.
                  que  hemos  bendecido.  Lo  sabemos            95.  Cuando  destruimos  una  ciudad,
                  todo...                                        les  está  prohibido  a  sus  habitantes
                  82.  De  los  demonios,  había  algunos        regresar a ella,
                  que  buceaban  para  él  y  hacían  otros      96.  hasta  que  se  suelte  a  Gog  y
                  trabajos. Nosotros les vigilábamos.            Magog y se precipiten por toda colina
                  83.  Y  a  Job.  Cuando  invocó  a  su         abajo.
                  Señor:  «¡He  sufrido  una  desgracia,         97. Se acerca la amenaza verdadera.
                  pero Tú eres la Suma Misericordia!»            Los  infieles,  desorbitados  los  ojos:
                  84. Y le escuchamos, alejando de él la         «¡Ay  de  nosotros,  que  no  sólo  nos
                  desgracia  que  tenía,  dándole  su
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