Page 162 - El sagrado Coran
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                  84.  ¡Haz  que  tenga  una  buena              108.    ¡Temed,     pues,    a    Alá   y
                  reputación en mi posteridad!                   obedecedme!
                  85. ¡Cuéntame entre los herederos del          109.  No  os  pido  por  ello  ningún
                  Jardín de la Delicia!                          salario. Mi salario no incumbe sino al
                  86.  ¡Perdona  a  mi  padre,  estaba           Señor del universo.
                  extraviado!                                    110.    ¡Temed,     pues,    a    Alá   y
                  87.  No  me  avergüences  el  día  de  la      obedecedme!»
                  Resurrección,                                  111.  Dijeron: «¿Vamos  a  creerte a  ti,
                  88.  el  día  que  no  aprovechen              siendo  así  que  son  los  más  viles  los
                  hacienda ni hijos varones,                     que te siguen?»
                  89.  excepto  a  quien  vaya  a  Alá  con      112.  Dijo:  «¿Y  qué  sé  yo  de  sus
                  corazón sano».                                 obras?
                  90. El Jardín será acercado a quienes          113.  Sólo  a  mi  Señor  tienen  que  dar
                  hayan temido a Alá                             cuenta. Si os dierais cuenta...
                  91. y el fuego de la gehena aparecerá          114.  ¡No  voy  yo  a  rechazar  a  los
                  ante los descarriados.                         creyentes!
                  92. Se les dirá: «¿Dónde está lo que           115.  ¡Yo  no  soy  más  que  un  monitor
                  servíais                                       que habla claro!»
                  93. en lugar de servir a Alá? ¿Pueden          116.  Dijeron:  «¡Noé!  Si  no  paras,
                  auxiliaros o auxiliarse a sí mismos?»          ¡hemos de lapidarte!»
                  94.  Ellos  y  los  descarriados  serán        117.  Dijo:  «¡Señor!  Mi  pueblo  me
                  precipitados en él,                            desmiente.
                  95.  así  como  las  huestes  de  Iblis,       118.  ¡Falla,  pues,  entre  yo  y  ellos,  y
                  todas.                                         sálvame,  junto  con  los  creyentes  que
                  96. Ya en él dirán mientras disputan:          están conmigo!»
                  97.  «¡Por  Alá,  que  estábamos,  sí,         119.  Les  salvamos,  pues,  a  él  y  a
                  evidentemente extraviados                      quienes  estaban  con  él  en  la  nave
                  98.  cuando  os  equiparábamos  al             abarrotada.
                  Señor del universo!                            120.  Luego,  después,  anegamos  al
                  99.  Nadie  sino  los  pecadores  nos          resto.
                  extraviaron                                    121.  Ciertamente,  hay  en  ello  un
                  100. y, ahora, no tenemos a nadie que          signo, pero la mayoría no creen.
                  interceda,                                     122.  En  verdad,  tu  Señor  es  el
                  101. a ningún amigo ferviente.                 Poderoso, el Misericordioso.
                  102.  Si  pudiéramos  volver  para  ser        123.  Los  aditas  desmintieron  a  los
                  creyentes...»                                  enviados.
                  103.  Ciertamente,  hay  en  ello  un          124. Cuando su hermano Hud les dijo:
                  signo, pero la mayoría no creen.               «¿Es que no vais a temer a Alá?
                  104.  Tu  Señor  es,  ciertamente,  el         125. Tenéis en mí a un enviado digno
                  Poderoso, el Misericordioso.                   de confianza.
                  105. El pueblo de Noé desmintió a los          126.    ¡Temed,     pues,    a    Alá   y
                  enviados.                                      obedecedme!
                  106. Cuando su hermano Noé les dijo:           127.  No  os  pido  por  ello  ningún
                  «¿Es que no vais a temer a Alá?                salario. Mi salario no incumbe sino al
                  107. Tenéis en mí a un enviado digno           Señor del universo.
                  de confianza.                                  128.  ¡Construís  en  cada  colina  un
                                                                 monumento para divertiros
                  El Sagrado Corán      -      Biblioteca Islámica «Fátimah Az-Zahra»      -      www.islamelsalvador.com
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