Page 1837 - JULIO
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Siempre tuyo… siempre m ía… siempre nuestro.
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Desde mi rincón para ti.
Anoche te escribía....
Mi amor, hoy te escribo después de una larga noche sin dormir, sólo
pensándote en tu ausencia, gritando tu nombre en silencio, llorándote sin
derramar lágrimas, sediento de ti...
El sudor, el sabor, el calor, el tacto, los cabellos, la saliva, la música, el aire…,
todo resuena a ti.
Cuando duermes a mi lado me estremezco al tocar tu piel; sentir tus caricias
y envolverme en tus muslos se ha convertido para m í en un hábito, en una
terrible necesidad.
Pero cuando no estás, llega siempre el desconsuelo, como si el terrible
destino quisiera burlarse, me grita que no estás, que no te tengo aqu í. Al
amanecer, las arrugas de la cama me recuerdan tu ausencia y me pareciera
que nunca vendrás.
¿Acaso este sufrir es el precio para vivir eternamente en tus labios, para
despertar cada mañana junto a ti?
Mi amor, me siento muy débil, te extraño tanto…
No me imaginé llegar a sufrir tanto sólo de pensar que estás lejos de aqu í.
No sé cómo quitarme esta tristeza, me siento muy solo, terriblemente solo.
Aunque te hayas separado de m í sólo unos d ías ¿cómo despejar mi mente,
si toda mi mente está llena de imágenes de ti?
Me siento infeliz sin ti...
Anoche te escrib ía en la soledad de nuestra habitación, pero no me atrev í
a enviarte lo que escrib í. Anoche te confesaba mi gran amor, te intentaba
explicar todo lo que has llenado en m í, todo lo que llevo por dentro desde
el d ía en que te conoc í.
Te intentaba decir lo hermoso que es el amor en tu ausencia, pero sólo me
sal ía lo triste que es no tenerte.