Page 10 - calaveritas_459
P. 10

Calaverita Literaria


                                                                                                    Pozos

                  Se hallaba la maestra Brenda navegando en internet cuando la muerte le dijo ¿ya
                  checaste tu mail? Por bajar películas y mandar muchas cadenas desde ahorita te digo
                  que al infierno te condenas Oh querida Catrina, Son videos de instrucción Son para
                  mi clase vespertina No lo hago por diversión. Hoy te mando al panteón Desde ahí
                  mandaras tareas Y los del 459 se preocupen por su calificación.



                                      CALAVERITA LITERARIA “PREPA 6”


                                                                                                  Molina


                  Estaban los alumnos del 459 en su salón de noche en una clase libre cuando la
                  huesuda se apareció diciendo: cómprenme mis dulces o me los llevo al panteón, los
                  alumnos le dijeron tranqui tranqui te compramos tus dulces pero primero déjanos
                  escuchar este Rolón y así la huesuda al ritmo de la música vendió sus dulces y se
                  marchó en son de paz.





                                                  El engaño de Valeria

                                                                                           Ortiz Aguilar


                  Estaba mi mascota, Princesa, comiendo Cuando la Huesuda llegó por mí corriendo.
                  Le dije: “No me lleves, por favor, Que en esta vida tengo una labor.” “Necesito
                  llevarme a alguien hoy”, dijo. “Te daría a mi hermano, pues es un canijo, pero mi
                  mamá me mata… ¡Ya sé! Te daré a Princesa, mi gata.” La Muerte aún no se decidía,
                  Cuando yo una bola de pelos reunía, Hasta que dijo: “Trato hecho.” Entonces le
                  entregué lo que había hecho. Dijo: “Oh, pero qué niña más ilusa.” Pero ella no sabía
                  que sólo era pelusa. Una bola de pelos con ojos llevaba, Y que nunca se daría cuenta
                  yo pensaba. Pero al siguiente día a reclamarme llegó; “Le juro que a mi gata se llevó”,
                  dije. “¡Deja de mentir!”, gritó iracunda la Muerte; Fue ahí cuando dejé de hacerme la
                  inocente. “Te engañé, lo admito, Pero sólo piedad suplico: Deja a Princesa en paz Y
                  verás que conmigo te vas.” La Muerte dijo: “Niña astuta, como tu amor por Princesa
                  es verdad absoluta, te perdonaré por esta vez, pero nada de ponerme las cosas de
                  nuevo al revés. Y así se fue la Huesuda, dejándome a mi peluda y a mí vivir.
   5   6   7   8   9   10   11   12   13   14   15