Page 11 - Biblioteca virtual
P. 11
Aceptación de los cambios “...Todos estaban de acuerdo en que iba a ser diferente”.
ACEPTACIÓN DE LOS CAMBIOS
Algunas veces nuestro entusiasmo por cambiar depende de nuestro deseo de confiar en la suerte de mañana arriesgando lo que tenemos hoy. Con frecuencia, este deseo nuestro depende del daño ocasionado a nuestras relaciones durante los años de bebida. Nuestro incentivo para tratar nuevamente quizá deba surgir a partir de la promesa de una vida futura mejor, habiendo sufrido con los estreme- cedores efectos de promesas quebrantadas y de una confianza otor- gada equivocadamente. Para algunos, el riesgo quizá sea demasiado grande. Pero los que estamos dispuestos a intentarlo, tendremos que aceptar cambios.
Para muchos de nosotros, la sobriedad es una alternativa al alcoho- lismo activo bien recibida; el ambiente es más tranquilo, hay menos luchas, se come juntos y a tiempo, se pagan las cuentas, hay conversaciones llenas de esperanza y se hacen planes.
Para otros, vivir con un alcohólico sobrio es un poco más compli- cado. Algunos de nosotros puede que hayamos perdido algo más que el bebedor con problemas.
Con frecuencia sentimos una pérdida del respeto de nosotros mismos: alabados por familiares y amigos por nuestra afectuosa y obstinada determinación a quedarnos con el alcohólico en las peores condiciones, estamos reducidos a observar al ser querido, que no bebe, recibir todas las felicitaciones por no hacer nada. El alcohóli- co sobrio parece que continúa siendo la atracción principal, el que recibe toda la atención, el noble “fuerte”.
Hay otros sentimientos de pérdida. La vida parece tener menos significado, nuevas amistades exigen la atención que a nosotros nos gustaría recibir del ser amado que se ha hecho sobrio recientemen- te. Otros se han adjudicado el papel de salvadores, compañeros y amigos del alma. Mientras que nuestros seres queridos prosiguen la
9

