Page 40 - Vencer la Disfuncion Erectil
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Vencer la disfunción eréctil
ción..., ...debo tener una enfermedad grave..., ...mi pareja me abandonará..., etc.».
El hombre con dE es un excelente torturador de sí mis- mo. interiormente se insulta y se desprecia por no lograr vencer la disfunción sexual. Se culpabiliza por no conseguir lo que él considera normal. Con estas creencias interioriza- das, cada vez que intenta tener sexo aparece su torturador interno en forma de requerimiento implacable, gritándole de forma imperativa mensajes como: «...tienes que lograr- lo..., ...tienes que hacerlo..., ...tienes que conseguirlo..., ... debes de..., ...tienes que..., ...has de..., ...y si no lo consi- gues..., etc.». Es realmente difícil que un hombre con DE pueda relajarse si interiormente, de forma inconsciente e involuntaria, emerge con vehemencia dentro de sí el ruido de esa implacable autoexigencia.
Para que este hombre pueda volver a funcionar sexual- mente como él desea, necesita liberarse de esta presión. Pero la autoexigencia es algo difícil de controlar. Gene- ralmente, los hombres con dE ya son conscientes de que sus propias pretensiones actúan en su contra, pero tener conciencia de ello no significa que lo puedan controlar. En efecto, la autoexigencia es muy difícil de controlar o rebajar.
Esta especie de ultimátum que nuestra propia concien- cia nos impone se alimenta del afán y esfuerzo del hombre por funcionar bien sexualmente. Las reglas del juego pro- puestas en este libro condicionan estrictamente, durante la primera etapa del juego, el contacto con la zona genital del hombre con dE. Cuando no se debe usar el pene, la
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