Page 7 - Demo
P. 7

hasta el fin de los tiempos. Vivirá, además, por medio del conjunto de sus creativas realizaciones, las que siguen vigentes y a través de aquellos que lo conocieron. Como dijo el general Douglas Ma- cArthur en la parte final de su discurso de despedida ante el Con- greso de los Estados Unidos el 19 de abril de 1951: “los viejos sol- dados nunca mueren, tan solo se desvanecen”. Y ese también es el destino de hombres ilustres como Osvaldo Monasterio Añez: so- lamente se van, nunca mueren, sus obras quedan para siempre.
Ernesto, Patricia, Osvaldo y Fernando Monasterio Nieme Santa Cruz de la Sierra, noviembre 2017


































































































   5   6   7   8   9