Page 389 - Spanish Bible (Reina Valera 1960)
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385                         Jueces                   13. 10–14. 2
          estando ella en el campo; mas su marido Manoa no estaba con
          ella. Y la mujer corrió prontamente a avisarle a su marido, 10
          diciéndole: Mira que se me ha aparecido aquel varón que vino
          a mí el otro día. Y se levantó Manoa, y siguió a su mujer; y 11
          vino al varón y le dijo: ¿Eres tú aquel varón que habló a la
          mujer? Y él dijo: Yo soy. Entonces Manoa dijo: Cuando tus 12
          palabras se cumplan, ¿cómo debe ser la manera de vivir del
          niño, y qué debemos hacer con él? Y el ángel de Jehová res- 13
          pondió a Manoa: La mujer se guardará de todas las cosas que
          yo le dije. No tomará nada que proceda de la vid; no beberá 14
          vino ni sidra, y no comerá cosa inmunda; guardará todo lo que
          le mandé. Entonces Manoa dijo al ángel de Jehová: Te ruego 15
          nos permitas detenerte, y te prepararemos un cabrito. Y el 16
          ángel de Jehová respondió a Manoa: Aunque me detengas, no
          comeré de tu pan; mas si quieres hacer holocausto, ofrécelo a
          Jehová. Y no sabía Manoa que aquél fuese ángel de Jehová.
          Entonces dijo Manoa al ángel de Jehová: ¿Cuál es tu nombre, 17
          para que cuando se cumpla tu palabra te honremos? Y el án- 18
          gel de Jehová respondió: ¿Por qué preguntas por mi nombre,
          que es admirable? Y Manoa tomó un cabrito y una ofrenda, 19
          y los ofreció sobre una peña a Jehová; y el ángel hizo mila-
          gro ante los ojos de Manoa y de su mujer. Porque aconteció 20
          que cuando la llama subía del altar hacia el cielo, el ángel de
          Jehová subió en la llama del altar ante los ojos de Manoa y
          de su mujer, los cuales se postraron en tierra. Y el ángel de 21
          Jehová no volvió a aparecer a Manoa ni a su mujer. Entonces
          conoció Manoa que era el ángel de Jehová. Y dijo Manoa a 22
          su mujer: Ciertamente moriremos, porque a Dios hemos vis-
          to. Y su mujer le respondió: Si Jehová nos quisiera matar, no 23
          aceptaría de nuestras manos el holocausto y la ofrenda, ni nos
          hubiera mostrado todas estas cosas, ni ahora nos habría anun-
          ciado esto. Y la mujer dio a luz un hijo, y le puso por nombre 24
          Sansón. Y el niño creció, y Jehová lo bendijo. Y el Espíritu 25
          de Jehová comenzó a manifestarse en él en los campamentos
          de Dan, entre Zora y Estaol.
            Descendió Sansón a Timnat, y vio en Timnat a una mujer 14
          de las hijas de los filisteos. Y subió, y lo declaró a su padre y 2
          a su madre, diciendo: Yo he visto en Timnat una mujer de las
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