Page 934 - Spanish Bible (Reina Valera 1960)
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30. 21–31. 17             Proverbios                       930
           21 así: Come, y limpia su boca Y dice: No he hecho maldad. Por
              tres cosas se alborota la tierra, Y la cuarta ella no puede sufrir:
           22 Por el siervo cuando reina; Por el necio cuando se sacia de pan;
           23 Por la mujer odiada cuando se casa; Y por la sierva cuando
           24 hereda a su señora. Cuatro cosas son de las más pequeñas
           25 de la tierra, Y las mismas son más sabias que los sabios: Las
              hormigas, pueblo no fuerte, Y en el verano preparan su co-
           26 mida; Los conejos, pueblo nada esforzado, Y ponen su casa
           27 en la piedra; Las langostas, que no tienen rey, Y salen todas
           28 por cuadrillas; La araña que atrapas con la mano, Y está en
           29 palacios de rey. Tres cosas hay de hermoso andar, Y la cuarta
           30 pasea muy bien: El león, fuerte entre todos los animales, Que
           31 no vuelve atrás por nada; El ceñido de lomos; asimismo el
           32 macho cabrío; Y el rey, a quien nadie resiste. Si neciamente
              has procurado enaltecerte, O si has pensado hacer mal, Pon el
           33 dedo sobre tu boca. Ciertamente el que bate la leche sacará
              mantequilla, Y el que recio se suena las narices sacará sangre;
              Y el que provoca la ira causará contienda.
          31     Palabras del rey Lemuel; la profecía con que le enseñó su
            2 madre. ¿Qué, hijo mío? ¿y qué, hijo de mi vientre? ¿Y qué,
            3 hijo de mis deseos? No des a las mujeres tu fuerza, Ni tus
            4 caminos a lo que destruye a los reyes. No es de los reyes, oh
              Lemuel, no es de los reyes beber vino, Ni de los príncipes la
            5 sidra; No sea que bebiendo olviden la ley, Y perviertan el
            6 derecho de todos los afligidos. Dad la sidra al desfallecido,
            7 Y el vino a los de amargado ánimo. Beban, y olvídense de
            8 su necesidad, Y de su miseria no se acuerden más. Abre tu
            9 boca por el mudo En el juicio de todos los desvalidos. Abre
              tu boca, juzga con justicia, Y defiende la causa del pobre y
           10 del menesteroso. Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque
              su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas.
           11 El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de
           12 ganancias. Le da ella bien y no mal Todos los días de su vida.
        13, 14 Busca lana y lino, Y con voluntad trabaja con sus manos. Es
           15 como nave de mercader; Trae su pan de lejos. Se levanta aun
              de noche Y da comida a su familia Y ración a sus criadas.
           16 Considera la heredad, y la compra, Y planta viña del fruto de
           17 sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, Y esfuerza sus brazos.
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