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RASSINIER : La mentira de Ulises
1./ Respecto a los países ocupados por las tropas alemanas desde 1939 a 1945, el
Centro de documentación judía encuentra una población de 8.294.500 judíos y Arthur Ruppin
de 8.710.000, estando incluida Rusia en ambos casos. La diferencia no es sensible. Se trata
solamente de saber cuál puede ser el número de desaparecidos en uno y otro caso.
2./ En lo que a Rusia se refiere, las cifras dadas a conocer por el Centro de
documentación judía en las tres columnas, son manifiestamente falsas en la primera y en la
tercera: de acuerdo
[274] en esto con todos los historiadores y estadísticos del mundo, Arthur Ruppin evaluaba la
población judía de este país en 3.000.000 antes de Hitler y, en cuanto a los que quedaban en
1946, todos aquellos que han acusado al régimen bolchevique de antisemitismo lo han
estimado en cerca de dos millones ( ) después de la guerra, y en 1.200.000 en lugar de
1
300.000 en la Rusia asiática antes de la guerra.
3./ Ya he dicho lo que hay que pensar de las cifras del Centro de documentación judía
relativas a Hungría y Checoeslovaquia.
Y es ahora cuando interviene el argumento más terrible contra la estadística del Centro
de documentación judía: el movimiento emigratorio de la población judía europea desde 1933
a 1945.
Está, por ejemplo, admitido por todo el mundo, que la población judía de los Estados
Unidos que se situaba en cerca de 4.500.000 personas antes de Hitler, había pasado a unos
6.000.000 en 1946; que en el mismo período la de Palestina había pasado de 250.000 a cerca
de 1.000.000; y que la de Sudamérica había aumentado en 700.000, la del Africa del Norte en
200.000 y otro tanto la del Africa del Sur. Contando Rusia y la Rusia asiática, tenemos pues
unos 5.500.000 judíos, que, con toda evidencia, no han muerto ni han desaparecido.
Este número de muertos y desaparecidos se encontraría pues reducido a: 6.000.400 –
5.500.000 = 500.400 si se toma por referencia la estadística del Centro de documentación
judía, o sea un
[275] millón como máximo si uno se remite a la de Arthur Ruppin.
¡Y ya es una cifra impresionante!
Si este total obtenido por rigurosa deducción es exacto, quien conozca por poco que
sea lo que fue la vida de los campos de concentración, no tendrá necesidad de las cámaras de
gas para explicarlo: en Buchenwald no las había, y el 25 por 100 de los individuos que fueron
deportados allí no regresaron.
Como se ve, los errores estadísticos cometidos por el Centro mundial de
documentación judía provienen de las cifras que ha dado a conocer después de la guerra en lo
que se refiere a Polonia y Rusia. Al dar cuenta de lo que pasó en Budapest, el doctor Kasztner
nos dice que en 1943 hubo hasta 1.500.000 judíos en Hungría, y el periodista David
Bergelson nos explica que en 1942 hubo hasta 5.000.000 en Rusia. Esta emigración ante el
avance de las tropas alemanas no es tenida en cuenta por el Centro de documentación judía.
1
2.500.000 ha dicho el «American Jewish Committee» el31 de
diciembre de 1951; y ésta es también la opinión del rabino Joseph Miller en la
revista norteamericana Look del 27 de diciembre de 1956.
El Centro de documentación judía, que sólo ha encontrado 600.000 (por otra parte uno se pregunta cómo, dado el
secreto de las estadísticas soviéticas) no ha tenido en cuenta el hecho de que en el momento de la anexión de
Besarabia, la Bucovina y los Estados Bálticos los judíos de estos países cayeron bajo el control ruso ni de que en el
momento del avance de la tropas alemanas en Polonia la mayoría de los judíos huyeron a la zona ocupada por los
rusos, ni que gracias a la evacuación, como dice el periodista judío David Bergelson en el periódico moscovita
Unidad del 15-12-1942 «la mayoría de los judíos de Ucrania, Rusia blanca, Lituania y letonia, (80%) ha sido
evacuada, es decir salvada, antes de la llegada de los alemanes...». Incluso dice Bergelson que en plena guerra
hubo un momento en que la población judía en Rusia alcanzó los cinco millones... Aún no han regresado todos a su
país de origen. Muchos han partido al Asia central ó declaró el “Joint Resolution commitee” en junio de 1942--,
otros han logrado llegar hasta Estados Unidos, América latina, Israel, etc. Desde el fin de la guerra Rusia no les
permite abandonar los territorios bajo su control más que clandestinamente: se sabe de vez en cuando que convoys
con algunas decenas o centenares vuelven a Polonia, Rumania, Checoslovaquia, Bulgaria, etc. De todas maneras
no hay motivos para sospechar de las cifras dadas anteriormente por los mismos judíos: uno no puede dejar de
asombrarse al ver que no concuerdan con las que ellos dan hoy en día.
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