Page 7 - negociacion empresarial
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cuestiones previas fundamentales como la forma de la mesa, la presidencia o el orden del día.
                  Por  otra  parte,  en  esta  fase  el  lenguaje  de  la  propuesta  debe  ser  exploratorio  y  no
                  comprometedor.
                 Las propuestas deberán ser más específicas en la fase de intercambio, pero en la discusión
                  se  necesitan  unos  avances  cautelosos,  no  unas  ofertas  arriesgadas  e  inequívocas.La
                  recepción  de  una  propuesta  es  la  otra  cara  de  su  presentación.  Sugerimos  dos  reglas
                  importantes. En primer lugar, no interrumpir la exposición de las propuestas.
                  En segundo lugar, no pasar a un rechazo inmediato. Es mejor tratar la propuesta y a su autor
                  con cierto respeto. Escuchemos la propuesta. Hagamos preguntas para aclarar los puntos que
                  no  veamos  claros  (puede  proporcionarnos  señales)  y,  después,  pidamos  tiempo  para
                  estudiarla o, si estamos preparados, demos una respuesta inmediatamente... Un 'no' rotundo
                  sin más explicación no sirve para nada, lo único que hace es llevarnos de vuelta a la discusión
                  e incluso a la ruptura.
                 Ante este caso debemos pedir alternativas y tratar de conseguirlas con paciencia de la otra
                  parte. Finalizadas estas cuatro primeras fases, las dos siguientes constituyen las más intensas
                  del proceso de negociación: montaje del paquete y el intercambio. Estas fases son las que
                  exigen mayor atención y práctica, pues es en ellas donde se gana el dinero, los premios y las
                  satisfacciones. Todo el proceso anterior ha ido dirigido precisamente a estas dos etapas.
              5.  El Intercambio:
                 Aquí se trata de obtener algo a cambio de renunciar a otra cosa. Aquí la regla más importante
                  es que toda propuesta y toda concesión sean condicionadas. No debe darse nada gratis, sino
                  que cada concesión que hagamos debe ir seguida de una concesión de la otra parte. Con ello
                  conseguimos  dos  cosas:  en  primer  lugar,  que  nuestro  opositor  reciba  una  clara  señal  del
                  precio  que  ponemos  a  la  concesión,  y  en  segundo  lugar,  le  estaremos  educando  para  el
                  intercambio: tiene que responder a todas nuestras concesiones con otras concesiones.
              6.  El Cierre:
                 Como ya hemos dicho, la negociación es siempre el terreno de lo inestable, lo inseguro y lo
                  movedizo,  más  aún  lo es  en  esta fase  en la  que el  negociador  se  enfrenta  a  dos  tipos de
                  tensión. La primera es la incertidumbre intrínseca a toda negociación: no saber realmente si
                  hemos  conseguido  sacar  a  nuestro  opositor  todas  las  concesiones  posibles,  por  lo  que
                  solemos retrasar la decisión de aceptar lo que se nos ofrece en un momento por si podemos
                  conseguir más.
                 La  segunda  tensión  es  la  que  nos  empuja  a  llegar  a  un  acuerdo  antes  de  que  nuestro
                  oponente nos saque más a nosotros. Cuanto más dura la negociación, más tiempo tenemos
                  para sacar todas las concesiones posibles a nuestro opositor, pero también tiene más tiempo
                  él para hacer lo mismo con nosotros.
                 Por  consiguiente,  no  es  raro  encontrar  negociadores  incapaces  de  poner  el  punto  final.
                  "Incapaces  de  cerrar  el  trato,  siguen  negociando,  a  veces  haciendo  concesiones
                  aparentemente  pequeñas  pero  que  sumadas  resultan  tener  un  coste  impresionante.  Si
                  cerramos con éxito una negociación, debemos llegar a la octava y última fase, el acuerdo.
              7.  El Acuerdo:
                 Pero  el  propósito  de  la fase  de  cierre  es  conseguir  un acuerdo  sobre lo que  se  ofrece,  un
                  acuerdo  satisfactorio  para  las  dos  partes.  El  acuerdo  es  la  última  fase  de  la  negociación.
                  Negociamos  para  llegar  a  un  acuerdo.  "El  acuerdo  es,  sin  embargo  en  momento  muy
                  peligroso. El alivio que supone llegar a un acuerdo, cuando desaparecen las tensiones de las
                  fases anteriores, provoca un alto nivel de euforia.
                 Y esta euforia puede ser un somnífero y hacer bajar la guardia a los negociadores. Cuando
                  estamos muy interesados en llegar a un acuerdo y aliviados por haberlo conseguido, podemos
                  descuidar los detalles menores de lo acordado.
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