Page 4 - REVISTA DIGITAL VOLVER A VIVIR- MAYO
P. 4
Asociación Madres de Pie Mendoza
PSICOLOGÍA
Teoría de la indefensión aprendida
La Dra. Walker (1984, 2009) formuló la Teoría de la Impotencia aprendida para determinar cómo es
que una mujer que ha experimentado violencia, a través del tiempo, queda incapacitada para controlar su
voluntad. Walker se apoyó en los hallazgos conducidos por los experimentos realizados con perros por
Seligman y su equipo de colegas en la Universidad de Cornell.
Seligman (1975) por primera vez planteó la condición reconocida como impotencia aprendida. “La
indefensión es el estado psicológico que se produce frecuentemente cuando los acontecimientos son
incontrolables…cuando no podemos hacer nada para cambiarlos, cuando hagamos lo que hagamos siempre
sucede lo mismo” (Candel Tárraga, 2010).
Overmanier y Seligman en 1967 realizaron experimentos de laboratorio con perros a los que exponían a
shock eléctricos inescapables o inevitables. A las 24 hs. los perros fueron sometidos a una tarea de aprendizaje
de conductas de escape/evitación en una caja de salto. Los resultados indicaron que los perros sometidos a
shock eléctricos inescapables mostraban graves deterioros en el aprendizaje de nuevas conductas para escapar
o evitar el shock. Después del ensayo no hicieron ningún movimiento para escapar, aguantando “shock”
eléctricos.
En esta condición convergen tres factores principales:
Pasividad. El maltrato repetitivo disminuye en la mujer su capacidad para responder, se
convierte en sumisa y espera las directrices de terceras personas.
Disminución en la capacidad para resolver problemas. La mujer cambia su habilidad
para percibir el éxito.
Sentimiento de indefensión e incompetencia: las mujeres que padecen violencia adoptan
la misma conducta de los perros sometidos a shock eléctricos incontrolables, no intentan
ni siquiera escapar. “La mujer aprende y aprehende que haga lo que haga siempre será
maltratada”. (Walker, 1984).
Para la Dra. Walker (2009), la mujer termina asumiendo agresiones como castigo merecido. Su
indiferencia le permite auto exigirse y culpabilizarse por las agresiones que sufre, refuerza las relaciones de
dependencia, que empeoran cuando la dependencia es económica.
Rocío Montero
Tesista de la Licenciatura de Psicología
De la Universidad de Congreso