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PRÓLOGO
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e es sumamente grato presentar ante la comunidad académica de Derecho, un nuevo nú
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mero de la Revista ADVOCATUS, con el cual se conmemora quince años desde su creación
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y que en esta ocasión se dedica a la institución del Arbitraje.
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En las actuales circunstancias, y como una opción a la jurisdicción ordinaria del Poder Judicial, el Oí
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Arbitraje se viene desarrollando, con notable éxito, como un mecanismo alternativo de solución c
de controversias, convirtiéndose en una justicia privada de características particulares que en la
mayoría de los casos es expeditiva y célere, a través de la cual se imparte justicia y equidad. O)
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Como es de público conocimiento, el arbitraje puede ser de derecho o de equidad (arbitraje de o ai
conciencia), siendo diferentes en razón a que en el primero de ellos se debe además de valorar los ai
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medios probatorios, motivar y fundamentar el laudo que expida elTribunal Arbitral, señalando con ai
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claridad y precisión las normas legales en la cuales se apoya; lo cual no es necesario en el segundo *o
de ellos, que se sostiene básicamente en el leal saber y entender del Tribunal. De conformidad con 3
la moderna regulación del arbitraje y a diferencia de lo que era anteriormente, cuando las partes u nj
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no lo establecen expresamente, se entiende que el arbitraje es de derecho. Lo cual significa que
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para que sea un arbitraje de conciencia, las partes deben establecer que así sea. ~o
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Adicionalmente, el arbitraje puede ser Institucional o Ad-hoc, dependiendo de lo que establezcan £
las partes, siendo el primero de ellos mucho más seguro e idóneo, pues las entidades, instituciones 13 ra
o centros de arbitraje que patrocinan el arbitraje, no solamente se hacen responsables de su desa O
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rrollo y tramitación, sino que utilizan su infraestructura, sus propios reglamentos procesales, sus
Códigos de Ética y sus padrones de árbitros calificados. Distinto es el caso de los arbitrajes Ad-hoc, T3 IX3
en los cuales no participa una institución patrocinadora, y son las propias partes las que establecen TJ
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las reglas procesales y las que escogen a sus árbitros y a sus secretarios arbitrales, desarrollándose rx}
los procesos en locales que no garantizan ningún tipo de seguridad y veracidad. >
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En las actuales circunstancias y a propósito del descubrimiento de mafias y organizaciones que
han burlado sistemáticamente a la justicia, lamentablemente, una de las herramientas que han
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utilizado de manera irregular y fraudulenta es el arbitraje. Se ha identificado múltiples casos no CN
solo de instituciones arbitrales que han descuidado los sistemas de control y de supervisión de los
procesos arbitrales, sino que además se han identificados laudos arbitrales de procesos arbitrales §
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inexistentes que una vez protocolizados han sido utilizados para despojar de la titularidad de bienes §
inmuebles, vehículos, acciones y/o participaciones de sociedad y derechos de uso y usufructo, a Q
sus legítimos propietarios.
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