Page 54 - Jesús: el camino, la verdad y la vida
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                                                        espıritu y con verdad. Porque el Padre sin duda
                                                           ´                      ´
                                                        esta buscando a personas ası para que lo ado-
                                                        ren” (Juan 4:21, 23, 24).
                                                          De modo que lo importante para el Padre es
                                                          ´                                      ´
                                                        como se le adora, no el lugar. La mujer esta
                ´                                                                   ´
            ¿QUIENES ERAN LOS SAMARITANOS? En tiem-     impresionada. Reconoce: “Yo se que va a venir
                     ´                         ´              ´                             ´
            pos de Jesus, se llamaba Samaria a la region  el Mesıas, al que llaman Cristo. Cuando el ven-
                                                                        ´
            situada entre Judea, al sur, y Galilea, al norte.  ga, nos lo explicara todo” (Juan 4:25).
                   ´                       ´
                                                                       ´
             Despues de la muerte del rey Salomon, las    Entonces, Jesus le revela algo muy importan-
                                                                                ´
            10 tribus del norte de Israel se separaron de  te: “Ese soy yo, el que esta hablando contigo”
                          ´        ´
            las tribus de Juda y Benjamın. Estas 10 tribus,             ´
                                                        (Juan 4:26). ¡Increıble! Esta mujer, que ha veni-
            que llegaron a conocerse como Samaria, em-              ´
                             ´                          do al mediodıa para sacar agua, escucha a Je-
            pezaron a adorar imagenes de becerros. Por    ´                                     ´
                     ´       ´                          sus decir claramente lo que al parecer todavıa
            eso, Jehova permitio que Asiria invadiera Sa-                       ´         ´      ´
                       ˜                                no le ha dicho a nadie: que el es el Mesıas. ¡Que
            maria en el ano 740 antes de nuestra era. Los                       ´
                                                        gran honor le concede Jesus!
            asirios se llevaron a muchos israelitas de esa
            zona y la repoblaron con gente de otras partes
                                                        MUCHOS SAMARITANOS SE HACEN CREYENTES
            del Imperio asirio. Estos extranjeros, que ado-                            ´
            raban a otros dioses, se casaron con los israe-  Justo en ese momento, los discıpulos llegan
            litas que quedaron en Samaria. Con el tiempo,  de Sicar con la comida que han comprado. En-
                                             ´                       ´
            adoptaron algunas de las creencias y practicas  cuentran a Jesus junto al pozo de Jacob, donde
                      ´
            que establecıa la Ley de Dios, tales como la  lo dejaron, pero ahora lo ven hablando con una
                    ´        ´                   ´
            circuncision. Aun ası, esta forma de adoracion  samaritana. Entonces, ella deja su vasija de
                                                               ´
            no era aceptable para Dios (2 Reyes 17:9-33;  agua allı y se va a la ciudad.
              ´
            Isaıas 9:9).                                  En cuanto llega a Sicar, la mujer empieza a
                             ´
             En tiempos de Jesus, los samaritanos acep-                           ´
                                  ´                     contarle a la gente lo que Jesus le ha dicho. En-
            taban los escritos de Moises, pero no adora-
                                         ´              tusiasmada, les dice: “Vengan para que vean a
            ban a Dios en el templo de Jerusalen. Por
             ˜                        ´                 un hombre que me dijo todo lo que yo he hecho”.
            anos usaron un templo que habıan hecho en          ´                             ˜
                                                        Y, quizas para despertar su curiosidad, anade:
            el monte Guerizim, cerca de Sicar. Aunque el        ´
                                                        “¿No sera este el Cristo?” (Juan 4:29). Esta es
            templo fue destruido, siguieron adorando a            ´
                            ˜      ´                    una cuestion muy importante que ha interesado
            Dios en esa montana. En la epoca en la que
                                                                                       ´
               ´      ´                                 a la gente desde el tiempo de Moises (Deutero-
            Jesus realizo su ministerio, los samaritanos
                   ´                                                   ´
            y los judıos no se llevaban bien (Juan 8:48).  nomio 18:18). Ası que los habitantes de Sicar se
                                                                          ´   ´
                                                        dirigen adonde esta Jesus para verlo con sus
                                                        propios ojos.
                                                                              ´                 ´
                                                          Mientras tanto, los discıpulos le dicen a Jesus
                                                                                ´                ´
                                                        que coma de lo que han traıdo. Sin embargo, el
                                                        les responde: “Yo tengo para comer un alimen-
                                                        to del que ustedes no saben”. Ellos se quedan
                                                             ˜
                                                        extranados y se dicen unos a otros: “Nadie le
                                                                                      ´
                                                        trajo comida, ¿verdad?”. Pero Jesus les explica
                                                        con bondad lo que ha querido decir, y sus pala-
                                                        bras son muy importantes para todos sus segui-
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