Page 27 - RESEÑAS-Por Celia
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Otra dualidad,
es el diálogo que se establece entre la na-
turaleza y el asfalto, a modo de peine, ge-
nera intersecciones, donde algunos tramos
son sólo vía y otros la naturaleza sobre la
cual caminar.
La siguiente dualidad o confrontación es la
calma, el paseo, el ocio frente al aparente
estrés neoyorkino.
Es una zona estoica, incluso un punto de
hedonismo, esto me hace reflexionar, sobre
porque hay personas que esperan a un pa-
raíso incierto cuando en la tierra podemos
dedicarnos momentos de paz.
Porque hay que rendirle culto al cuerpo y
no nos procuramos también instantes de
paz mental, de disfrute o por lo menos de
reposo; quizás porque un daño físico se ve,
pero uno en el alma solo se siente.
“Siempre quise ser pal-
mera enfrente del mar, y
que mi trabajo fuera, estar
y no pensar en respirar
siquiera”
Javier Ibarra/Kase O

