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Comunicación
dentro de mí, vacío que había estado ocupado por el resentimiento y el temor, y traté de llenarlo de pensamientos cálidos y positivos. Me recuerdo a mí misma que tengo que extender los brazos y abrazar a mis hijos; también les pido que me devuelvan el abrazo.
Amar: El milagro para mí no es que muchas sino todas las relacio- nes sobrevivan a la sobriedad. ¡Pónganse a pensar! Después de la sobriedad, el alcohólico nos ve sin que los efectos del alcohol nublen su visión mental; nos experimenta sin anestésicos que suavicen los contornos; y nosotros, que somos miembros de Al-Anon, estamos obligados a vivir en la realidad y dejar las fantasías con las cuales habíamos cubierto espesamente los hechos áridos de nuestra vida. Lamento las creencias que percibo aquí y allá de que algunas rela- ciones han terminado después de que el programa de Al-Anon o AA les fracasó. Ninguna de las dos hermandades pretende de ninguna forma que puede salvar nuestro matrimonio ni resolver nuestros asuntos amorosos, sólo devolvernos el sano juicio. Al-Anon no está destinado a ser un instrumento terapéutico para mejorar las relacio- nes matrimoniales sino que es para el crecimiento espiritual y la recuperación y eso, creo, conduce a relaciones más saludables.
Sexo: Los dos éramos tímidos con respecto al sexo después de la sobriedad, y dañamos lo que pudo haber sido una intimidad mara- villosa. Creo también que aún quedaban remanentes de mis días de infancia. Le tenía antipatía a mi padre por sus exigencias de borra- cho, y esos sentimientos influyeron en todas mis relaciones. Tuve que hacer un examen de mí mismo con ayuda profesional.
Sexo: Mi esposa es físicamente tímida cuando está sobria. Me fue muy difícil comprender su resistencia a que la tocara, especialmente cuando parecía que yo prosperaba en las expresiones francas de afecto. De todas las formas de comunicarse que tienen los huma- nos, creía que el sexo era la más personal y aún así no sabía cómo enfrentar el que me rechazara después de su sobriedad. Después de una reunión hablé con algunos de mis amigos más íntimos sobre esta dificultad en nuestra relación. Me aseguraron que ésta no era
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