Page 53 - Vencer la Disfuncion Erectil
P. 53
vo cumple las premisas de no pensar, obedecer y callar, entonces obliga a quien juega el rol de Amo a responsa- bilizarse de su propio placer y disfrute; ya no puede excu- sarse en el otro.
¿Qué puede pedir el Amo?
siempre dentro de las normas del juego, no es necesa- rio que el Amo tenga pensado qué es lo que va a pedir al esclavo antes de empezar a jugar. Puede improvisar mien- tras juega, según le apetezca.
La actitud del Amo para elegir cómo va a disfrutar du- rante el juego puede asemejarse a las distintas actitudes con las que podemos actuar cuando vamos a comer a un restaurante. Una posible forma de proceder es llegar al restaurante habiendo decidido previamente la comida que vamos a pedir. de esta manera, cuando nos sentamos a la mesa ya no nos interesa mirar la carta del restaurante, tan solo pedimos la comida que tenemos en mente. otra actitud distinta con la que podemos conducirnos es cuan- do llegamos al restaurante sin haber pensado qué vamos a pedir. Entonces, cuando nos sentamos a la mesa, abrimos la carta con curiosidad. Mientras la leemos, vamos siendo conscientes de cuánto apetito tenemos y vamos valorando cuál de los platos mostrados en la carta es el que más nos apetece. Así, seleccionamos los platos según lo que más nos apetece en ese mismo instante. Elegimos el primer y segundo plato, la elección del postre la haremos después y lo escogeremos en función de cómo nos sintamos después de comer los dos platos.
El juego terapéutico
53

