Page 54 - Vencer la Disfuncion Erectil
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Vencer la disfunción eréctil
A la mayoría de las personas no nos apetece comer siempre lo mismo. Un día nos puede apetecer carne y otro día podemos preferir pescado. Tal vez un día pedimos sa- lado y otro día nos inclinamos por lo dulce. Unos días te- nemos mucha hambre y otros días tenemos poco apetito.
Es muy importante que las personas tengamos la con- ciencia clara sobre nuestro apetito en el instante de pedir la comida. Debemos ser sinceros con la cantidad de ham- bre que sentimos y con lo que nos apetece comer. Es igual- mente importante que la persona no se exija ni se juzgue a sí misma, según si cree que debería tener más o menos hambre, o según lo que le apetece comer.
Si un día no se tiene hambre, es mejor comer una fruta tan solo. nuestro cuerpo es sabio, y si no tenemos hambre es por algún motivo (por ejemplo, que estamos un poco indigestos). Si no tenemos apetito no debemos forzarnos a comer, de lo contrario, si nos forzamos a hacerlo, probable- mente no nos sentará bien.
El Amo debe procurar tener la conciencia clara sobre qué es lo que le pide el cuerpo ese día y debe ofrecerle a su cuerpo lo que realmente le apetece. sea sincero con usted mismo. Si le apetece algo rápido e intenso, ¡pídalo! Si le apetece algo lento y suave, ¡pídalo! Si le apetece que le hagan un masaje en la espalda y quedarse durmiendo en la cama, ¡pídalo! Si le apetece una larga noche llena de erotismo, ¡pídalo! Cuando usted ejerce el rol de Amo, us- ted tiene el poder en ese momento. Debe atreverse a usar este poder como usted quiera y al margen del beneplácito de su pareja. Es muy importante que usted se empodere
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