Page 55 - Vencer la Disfuncion Erectil
P. 55

y decida para usted lo que realmente le apetece. insisto en que no tenga presente la posible opinión del Esclavo ante su demanda y ponga todo su esfuerzo en disfrutar del rol de Amo de manera egoísta. Este es el auténtico trabajo del Amo, tomar conciencia de lo que realmente le apetece, ser sincero consigo mismo y que se atreva a ordenárselo al Esclavo.
Volviendo al símil del restaurante, seguro que en más de una ocasión usted ha pedido un plato que no sabe cómo cocinan y sirven, o no sabe exactamente lo que es. Cuando pedimos algo que no hemos probado anteriormente, nos arriesgamos a que no sea de nuestro agrado. Pero también es posible que haber tomado este riesgo nos sirva para descubrir un plato exquisito. Obviamente, si no le satisface no lo volverá a pedir otro día, pero si le ha gustado posible- mente volverá a repetir.
El Amo debe arriesgarse, algunas veces, a pedir cosas nuevas. El juego es una oportunidad para reír, disfrutar y también para probar cosas nuevas. Pero para probar cosas nuevas debemos estar dispuestos a arriesgar, y eso implica que en ocasiones resultaremos satisfechos y en otras ocasio- nes no estaremos tan satisfechos. Como se suele decir: «sin riesgo no hay gloria». Como todo en la vida, en un proceso de aprendizaje, mejoría y descubrimiento, y a veces ocurre que se cometen errores o actuaciones con un resultado no deseado. Por ejemplo, es imposible aprender a ir en bicicle- ta sin haber caído nunca al suelo. Y quien dice la bicicleta, dice cualquier deporte. Ningún científico ha logrado un gran descubrimiento en el primer intento. Cuando Cristobal Co- lón descubrió América, creía que eran las indias.
El juego terapéutico
55






























































































   53   54   55   56   57