Page 116 - Demo
P. 116
numerosos viajes, algunas veces para distraerse, otras veces por ra- zones de salud de él o de Lesma. Poco a poco redujo sus horarios de actividad en Ceibo, su cuartel general de operaciones y lugar preferido. Se dedicó más a sus nietos, aunque estaba siempre dis- puesto en todo momento a darles a sus hijos los consejos que soli- citaban o sugerirles lo que él creía conveniente que asimilen o aprendan.
Uno de los actos notables de los muchos en los que participó pretéritamente y en los albores del tercer milenio fue el organizado por la Cámara de Industria, Comercio, Turismo y Servicios (CAINCO) de Santa Cruz de la Sierra en 2006. En esa oportunidad recibió una merecida premiación por sus largos años de creatividad empresarial y por su positiva contribución al terruño y al país co- mo notable forjador de instituciones. En dicha ocasión pronunció uno de sus últimos discursos, el que se anexa -en el apéndice a la presente biografía- por el valor intrínseco de las sabias palabras pronunciadas por Osvaldo Monasterio Añez en esa histórica noche.

