Page 29 - Escombros del Ayer
P. 29
Asistí al funeral del alma
vestí de luto al corazón
condolido lloraba su partida
amargos llantos de desolación.
Los ojos marchitos de dolor
contemplaban la fulgurante estela sombría
que deparaba la triste sinfonía
de la flagrante muerte de la vida.
Agónica partida de este mundo
colmado de desprecio terrenal
viajan a los confines inmortales
los despojos mortales de lo eterno.
El ocaso de la noche ha llegado
y con ella el alma se ha marchado
acompañada por clarines celestiales
que anuncian sin cesar el fin del día.
La infinitud del tiempo se ha postrado
en la mansión oscura y solitaria
esperando en su blanca sepultura
fervientes oraciones de consuelo.