Page 3 - Borrador Guia 3 años
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¿Qué habilidades sociales se promueven?
A través del desarrollo de las actividades propuestas en el libro “Educación socioemocional
– Inicial”, fomentamos diversas habilidades socioemocionales fundamentales. Si las
trabajan adecuadamente, estas actividades contribuirán al desarrollo de habilidades que
brindarán seguridad y bienestar a sus niños y niñas.
Entre las habilidades socioemocionales que se promueven se encuentran:
Conciencia emocional: Goleman nos explica que es la capacidad de reconocer los propios
estados de ánimo, así como los de los demás. En niños de 3 a 5 años, esta habilidad
comienza a desarrollarse a través de la identificación y verbalización de sus emociones. Los
niños y niñas aprenden a nombrar lo que sienten y a reconocer cómo se sienten los otros.
Esta conciencia emocional temprana es fundamental, ya que les ayuda a manejar mejor sus
emociones y a relacionarse de forma más empática con los demás, creando las bases para
un desarrollo socioemocional saludable.
Autoconciencia: es una habilidad que implica que los niños reconozcan y comprendan sus
propias emociones, fortalezas y debilidades.
Regulación emocional: Thompson refiere que es la capacidad de reconocer, comprender y
manejar las propias emociones, así como de responder de manera adecuada a las
emociones de los demás. En la primera infancia, esta habilidad se centra en aprender a
comprender sus emociones, comprender al otro, porqué se siente así, y cuál sería la mejor
forma de responder ante una situación con otros.
Empatía es una habilidad social que permite construir relaciones saludables y significativas
a lo largo de la vida. En la primera infancia, esta habilidad permite a los niños y niñas
comprender las emociones de los demás, en un ambiente seguro donde se sientan
comprendidos y valorados.
Vygotsky explica que el desarrollo de habilidades comunicativas y sociales en los niños
ocurre principalmente a través de la interacción con otros, estas interacciones son
cruciales, ya que permiten la adquisición de normas sociales, la resolución de conflictos y
el desarrollo de habilidades de comunicación efectivas.
La autorregulación es una habilidad fundamental en el desarrollo socioemocional de los
niños. Durante la primera infancia, los niños comienzan a aprender a gestionar sus
emociones, controlar sus impulsos, enfrentar desafíos y expresar sus sentimientos.
Fomentar la autorregulación les permite manejar situaciones de frustración, esperar su
turno, resolver conflictos y establecer relaciones positivas con los demás.
Por tanto, es esencial facilitar actividades que permitan a los niños y niñas reconocer y
expresar sus emociones, así como ofrecerles el espacio para explicar sus motivos.
Proporcionar momentos de diálogo, acompañarlos en la gestión efectiva de sus
sentimientos y guiarlos en la comprensión de cómo se sienten los demás, lo que fortalecerá
sus relaciones interpersonales. En su rol como educadoras, tienen una influencia poderosa
y positiva en este proceso, y a través de su dedicación y creatividad, podrán fomentar un
ambiente en el que los niños aprenderán a vivir y convivir emocionalmente de manera
saludable y armoniosa.