Page 176 - Donde termina el arco iris
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CECELIA AHERN Donde termina el Arco Iris
aspecto gótico —una pesadilla de cara al seguro, digo yo, pero muy romántico
—. Creo que me llevó allí para hablar de Bethany la Putilla y explicarme la
situación.
Según parece no mantienen una relación muy seria. Alex me dijo que disfruta
con su compañía después de haber estado solo tanto tiempo y que le va bien
porque ella entiende que tenga que trabajar hasta tarde. Pero no se ven mucho
y piensa que ella tiene claro que se trata de una relación informal. En realidad
parecía que fuera a romper con ella porque se puso muy serio y por un
momento pensé que se iba a echar a llorar. Fue muy raro. Dijo que ella no era
«la mujer» para él.
RUBY: ¿Y entonces qué?
ROSIE: Y entonces Josh llamó al restaurante presa del pánico preguntando por
nosotros. Él y Katie habían estado haciendo el indio y Katie se había caído y
estaban convencidos de que se había roto la muñeca. Tuvimos que
marcharnos enseguida, pero ya habíamos tomado el postre y todo, así que
tampoco fue tan grave. Además la conversación había terminado.
RUBY: Más bien acababa de empezar, por lo que dices.
ROSIE: ¿Qué quieres decir?
RUBY: Dios mío, me sacas de quicio, Rosie. ¿Es posible que un ser humano sea tan
idiota?
ROSIE: Oye, Ruby, tú no estabas allí. Está muy bien que me des este consejo, pero
luego me toca a mí llevarlo a la práctica. Le diré lo que siento a su debido
tiempo.
RUBY: ¿Y cuándo crees que será eso?
ROSIE: Cuando vuelva a notar el silencio.
RUBY: ¿Qué silencio?
ROSIE: No importa. Por lo demás, Katie está bien. Sólo tuvo un esguince. Aunque esta
semana no podrá jugar al baloncesto y está de muy mal humor.
RUBY: ¿Has anotado los campeonatos de Dublín de Baile de Salsa en tu agenda?
ROSIE: Por supuesto. Katie y Toby también vendrán. ¿Y Teddy? ¿Sigue opinando lo
mismo?
RUBY: No puedo decirle nada del concurso, Rosie. Si lo hago seguro que se presenta
en el Red Cow Hotel con sus colegas camioneros y monta una protesta contra
los hombres que bailan con trajes de lentejuelas. Gary y yo disfrutaremos
mucho más si no pensamos que Teddy puede irrumpir en cualquier momento
en la recepción del hotel como si fuese Homer Simpson en plena misión. Estoy
muy orgullosa de Gary. No quiero que Teddy y su supina ignorancia y falta de
inteligencia arruinen algo que me ha costado años conseguir.
ROSIE: Me muero de ganas de veros bailar juntos. Llevaré la cámara, así si Teddy
cambia de parecer, no se habrá perdido del todo la ocasión. ¿Qué vas a
ponerte para el concurso?
RUBY: Bueno, eso se estaba convirtiendo en un verdadero problema. Sé que los demás
concursantes van a enseñar tanta carne como puedan pero mi idea es taparme
cuanto más, mejor. Por desgracia en Upsizes, esa tienda de tallas grandes, no
venden vestidos sexys para bailar salsa, ni siquiera de mi talla. Gary tenía el
mismo problema. Total que Miss Behave, una vez que se le pasó el enfado por
haber sido sustituida, se ofreció a hacernos algo. Dijo que está acostumbrada a
«hacer ropa de mujer para personas que no tienen el tipo natural de una
mujer». Para mayor preocupación no piensa decirnos qué nos está haciendo.
Aunque le he dicho que se olvide del rosa, las gasas y la lycra.
ROSIE: ¡Me muero por verlo!
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