Page 590 - ANTOLOGÍA POÉTICA
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de preparar un rostro para encontrar los rostros que encuentres;

                  habrá tiempo para asesinar y crear,


                  y tiempo para todas las obras y los días de manos

                  que levantan y dejan caer una pregunta en tu plato;


                  tiempo para ti y tiempo para mí,

                  y un tiempo aun para un ciento de indecisiones,


                  y para un ciento de visiones y revisiones,

                  antes de tornar la tostada y el té.


                  En el cuarto las mujeres van y vienen

                  hablando de Miguel Ángel.


                  Y en verdad habrá tiempo

                  para preguntarse, “¿Me atrevo?”, y, “¿Me atrevo?”


                  Tiempo para voltearse y descender la escalera,

                  con una mancha en el medio de mi pelo


                  (Ellos dirán: “i Cuán delgados están sus piernas y sus brazos!”)

                  Mi abrigo mañanero, mi cuello que sube firmemente al mentón,

                  mi rica y modesta corbata, pero sostenida por un simple alfiler


                  (Ellos dirán: “i Pero que delgados están sus piernas y sus brazos!”)


                  ¿Me atrevo

                  a perturbar el universo?

                  En un minuto hay tiempo


                  para decisiones y revisiones que un minuto anulará.

                  Porque las he conocido todas, todas las he conocido


                  He conocido las noches las mañanas, y las tardes,

                  he medido mi vida con cucharitas de café;
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