Page 38 - Como mariposas a la luz
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El día que dejó de gustarte
“El mundo es un espejo, y le devuelve a cada hombre el reflejo de su propia cara”
THACKERAY
Quizás un día te sorprendas frente a tu propio espejo de la vida y descubras aquello
que ya sabías pero que te ocultabas, porque te resultaba más cómodo que tratar de
entenderlo o afrontarlo.
Quizás ese día, con la vergüenza del que se siente engañado por él mismo, y el rubor
del que se sabe estafado, afrontes la realidad de que aquello que te apasionó, que
durante mucho tiempo te absorbió como un huracán que te transportaba más allá de
tus límites como casi sin quererlo, que hizo que tus días y tus horas fueran cortas, e
incluso dio sentido a tu vida, hoy ya no te gusta, que dejó de gustarte hace tiempo
y sin saber por qué, te lo escondiste a ti mismo.
Intentarás recordar el día que ocurrió, qué día dejaste de sentir pasión por ello y
serás incapaz de recordarlo, porque estas cosas no ocurren de un día a otro
simplemente, el tiempo, la rutina y el desengaño, hacen que vayan ocurriendo.
Y hasta quizás, en ese instante, te descubras intentando recuperar la emoción o el
motivo que te ligó a ello, igual que el que se despierta de un bonito sueño y se agarra
a la almohada a modo de máquina del tiempo, e intenta recuperarlo con la ansiedad
del que se siente perdido, resultando un esfuerzo estéril.
Del mismo modo que años después, paseas por esas calles que un día alguien o algo,
acompañaba tus pasos, y vivías un momento mágico.
Verás las mismas calles el mismo paisaje y hasta quizás las mismas gentes, pero tu
momento jamás volverá a aparecer.
© 2016 Jordi Llonch 33