Page 40 - Como mariposas a la luz
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Las generaciones de los sueños
Extraña generación esta, donde los sueños, parecen ser la realidad existente.
Nuestros padres tuvieron que luchar por el simple hecho de poder tener sueños.
Nosotros, en un mantenimiento de luchar por conseguirlos, heredamos el intento,
pero perdimos un poco el objetivo real de todo, haciendo de ello una lucha sin
sentido, traspasando a nuestros hijos, el simple deber de “vivir los sueños” proceso
en el que aprendieron el precio, ¡pero no el valor de los mismos!
Así hoy, en un constante andar en círculo, sin paradas gratificantes, ausentes de
oasis, pues no hay desierto que cruzar, todo se convierte en insulso, carente de saber,
por falta de hambre.
Esa hambre que guió a otras generaciones en una búsqueda concreta, modo de oasis
en el desierto, se diluyó en medio de unos valores a pocos e irreconocibles, ¡por
indefinidas!
Se busca la felicidad a modo del Santo Grial, pero no se sabe qué forma tiene, ni que
se sentirá cuando se encuentre, pues ya se parte de un estado feliz de antemano, y
se tiende a cristalizar en objetos inánimes.
Quizás, en realidad, los sueños no tienen forma, y como plastilina deformada deben
moldearse a cada momento, y cada día, viviéndolo y formándolo a nuestro antojo,
para deshacerlo de nuevo para volverlo a crear al día siguiente.
Quizás, y sólo quizás, hemos errado el sistema, haciéndoles creer en cosas vacías
que solo proporcionan momentos de felicidad, pero que elijan de esa felicidad
interior, que solo uno mismo, es capaz de darse.
© 2016 Jordi Llonch 35