Page 191 - Secundaria - Comprometid@s con la Historia de México - 3er Grado
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                           Con eso, todo se vino abajo y el país se endeudó muchísimo. De hecho México se convirtió en uno de los países con mayor deuda externa y sin recursos para pagar. El peso se devaluó de nueva cuenta y casi todas las industrias se vieron afectadas por la crisis. Esta situación generó mucha desconfianza y muchos empresarios decidieron retirar su dinero de México lo cual es gravísimo. López Portillo, en un acto que sorprendió a todos, expropió los bancos: insti- tuciones como Banamex y Bancomer de un momento a otro se les retiraron a los empresarios banqueros y pasaron a manos del gobierno. La expropiación no tuvo los efectos que se buscaban: la moneda siguió perdiendo valor, hubo una inflación de cerca del 100% y el gobierno quedó desprestigiado.
Limitaciones del proteccionismo y rezago tecnológico
El proteccionismo es una política económica mediante la cual un gobierno da preferencia a los productos nacionales sobre los importados. Ya en 1944, el presidente Manuel Ávila Camacho había aplicado una política proteccionista. Para ello estableció por decreto presidencial que ninguna empresa extranjera podía trabajar con 100% de capital de inversionis- tas extranjeros, sino con 49% de capital de inversionistas extranjeros y 51% de capital de inversionistas mexicanos. De ese modo, se conseguían varias cosas: los inversionistas mexicanos quedaban como socios mayoritarios, por lo cual la última decisión relativa a la empresa dependía de ellos y no de los extranjeros, principalmente en empresas estratégicas, como la minería, la electricidad, la telefonía y la producción de alimentos, entre otras; se fomentaba la creación de em- presas mixtas (mexicanas y extranjeras) y no sólo de empresas totalmente extranjeras. Al mismo tiempo que se atraía capital extranjero, se promovía que las empresas extranjeras compraran productos industriales mexicanos.
A la larga, el proteccionismo aisló a la industria nacional. El siguiente es un ejemplo de eso: la industria auto- motriz mexicana, de ser ensambladora de autopartes, pasó a fabricarlas, gracias a que el gobierno otorgó estímulos fiscales (como facilidades en el pago de impuestos) a fabricantes mexicanos. Entonces las ensambladoras extranjeras abandonaron el país y establecieron sus plantas en otros países; en consecuencia, aunque México producía autopar- tes, los automóviles se ensamblaban en otra parte, desde donde eran importados a nuestro país a precios elevados. Como puedes darte cuenta, el consumidor mexicano resultaba perjudicado.
Las leyes proteccionistas no fueron aplicadas a productos industriales como los electrodomésticos, la ropa, algunos artículos suntuarios (de lujo) ni a la in- fraestructura turística. Con el desarrollo urbano y el crecimiento de la clase media, productos como ésos tuvieron mucha demanda, pero la población en general no tenía dinero para adquirirlos. Por ejemplo, era muy importante para las familias poseer una televisión o una estufa modernas, pero las nacionales salían más caras que las importadas porque las industrias nacionales que las fabricaban no estaban protegidas.
La medida de no proteger a industrias nacionales fabricantes de productos como los alimentos, las bebidas y la ropa, tuvo también efectos muy negativos: grandes empresas transnacionales se instalaron en el país con gran tecnología y métodos de comercialización modernos que marginaron al productor nacional, que carecía de capacitación técnica y empresarial.
Para evitar el rezago económico es y era indispensable que los técnicos mexi- canos estuvieran en contacto con tecnologías modernas de producción, a fin de que fabricaran los mismos productos que se ofrecían en el mercado mundial. Sin embargo, el gobierno de López Mateos no tuvo en cuenta esa necesidad y per- mitió que las compañías transnacionales se instalaran en México sin aportar su tecnología a la industria nacional. Durante casi 30 años después de la Segunda Guerra Mundial, México mantuvo un crecimiento económico que disminuyó fuertemente cuando bajó la demanda internacional de los productos mexicanos apoyados por el gobierno (plata, petróleo, acero, algodón, café, cobre). México no tuvo manera de compensar la pérdida de ingresos, pues la producción de otros bienes (como alimentos, el turismo, productos maquilados) estaba en manos ex- tranjeras que no reinvertían su capital en el país. Sucedió que la importación de maquinaria y tecnología creció y la balanza comercial fue todavía más desfavora- ble para México (importó más de lo que exportó). Consecuencia muy importante de este proceso fue que México sufrió un gran rezago tecnológico (importaba tecnología, pero no la producía).
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 Los rezagos de México con respecto a nuestro vecino
del norte o a países europeos y
asiáticos, no se podía (ni se puede) eliminar de la noche a la mañana. Los caminos, por ejemplo, se te- nían que transformar en carreteras e incluso en autopistas. Aquí ves una tarjeta postal de la carretera de México a Cuernavaca. Pregunta a personas de edad qué eran las postales y en grupo comenten su vigencia hoy en día y si tienen un equivalente digital.
         También hubo rezago agrícola. En 1963, por ejemplo, México era autosuficiente en la producción de maíz; inclu- so exportaba sus excedentes (sobrantes). Sin embargo, al igual que en la industria, el éxito agrario estaba fincado sobre bases frágiles. Los grandes productores agrícolas eran sólo unos cuantos terratenientes que se beneficiaban de tierras de calidad y de apoyos tecnológicos recibidos del gobierno; como a partir de 1965 vieron que sus negocios dejaban de
La Revolución Mexicana, la creación de instituciones 191








































































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