Page 31 - Biblioteca virtual
P. 31
programa de AlAnon, cuando, a pesar de nuestras mejores intencio- nes, nos sentimos insatisfechos.
REFLEXIONES SOBRE
Tratar de no hacer proyectos: Traté de dejar de predecir el futuro. Nadie sabe cómo va a terminar una situación, así que para qué perder el tiempo pensando si, a causa de un determinado resultado, voy a estar contento o desesperado. Cuando dejé de vivir pensando en cómo resultarían las cosas, pude prestar más atención a lo que estaba haciendo.
Aburrimiento: Mis días parecían tan vacíos y mis noches tan soli- tarias. No podía imaginar lo que podría hacer mientras ella iba a todas aquellas reuniones. Me sentía abrumado durante ese tiempo. La mayor parte de las horas las pasaba igual que antes: esperando. Esperaba que llegara a casa, que se recuperara, que hiciera algo para que pudiéramos empezar de nuevo. No podía hacer nada, pensaba, nada. Realmente, mi Padrino hizo que me estremeciera al decirme: “Estar aburrido es una excusa para no interesarse por la vida”. No había pensado antes en el aburrimiento como un defecto de carác- ter. Había rezado para que me libraran del dolor de vivir con una bebedora activa, y era incapaz de interesarme por ninguna activi- dad cuando ella estaba sobria. De las tres cosas que siempre había querido hacer, pero no había hecho, escogí una; empecé a jugar al tenis otra vez. Todavía no estoy listo para una competencia, pero me siento muy a gusto.
Independencia: Asistimos a las reuniones de AA juntos. Pensé que estábamos practicando el programa juntos. Me sentí tan ofendida cuando él dijo: “No quiero que vengas a mis reuniones más. Este es mi programa.” Al principio, lloré las lágrimas amargas del rechazo; después, me enojé. En mi reunión de AlAnon grité: “¿Qué clase de programa es el que separa al mío del tuyo?” Después de una explo- sión de cólera, los miembros manifestaron sus ideas. Al pensar:
29
Decepciones

