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o que pelee sucio, y es simplemente estúpido pelear, si no lo deseo. Las viejas normas de conducta son difíciles de quebrantar. Cuando recuerdo los días de bebida, llenos de peleas que alguien tomaba como excusa para irse de casa a beber, también recuerdo una pala- bra que oí que usaban los miembros que no querían tomar parte en una disputa. Decían: “Ah”, “¿Ah?” Luego, cuando se calmaban los ánimos, podían participar en una conversación más larga y signifi- cativa.
Matrimonio con un alcohólico sobrio: Asistí a unas cuantas reuniones de Al-Anon antes de casarme con un alcohólico en recu- peración, pero nunca se me ocurrió que el programa pudiera ni debiera aplicarse a mí.
Poco después de nuestra boda, empecé a sentirme limitada. No parecía que tuviéramos ningún trato social como otras parejas jóve- nes lo tenían. Era difícil comprender por qué mi esposo no podía tomar ni siquiera una sola copa. Empece a resentirme y a frus- trarme. Me pregunté a mí misma: “¿Es esto todo lo que hay en un matrimonio?” Estaba desesperada por conseguir una respuesta. Fui a Al-Anon.
Un miembro de AA habló en mi reunión de Al-Anon. Dijo que una vez que dejó de beber, ya no sufrió de la parte “alcohólica” de su enfermedad de alcoholismo, pero la parte del “ismo” aún queda- ba. Dijo que, en su etapa activa, todos decían que él era un hombre encantador cuando estaba sobrio. Pero cuando hizo su examen de conciencia descubrió que tenía muchísimos defectos. Cuando escu- ché esto, comprendí que el alcohólico sobrio con el cual me había casado todavía estaba tratando de convertirse en lo que era, y que no era necesariamente la persona que yo siempre había soñado que sería. Podría creerme afortunada porque no había tenido que vivir los episodios de su etapa activa, pero iba a vivir con la estructura emocional que en primer lugar contribuyó a la manifestación de la enfermedad. Mi respuesta estaba en Al-Anon. En esta hermandad pude tratar de superar mis propios defectos de carácter. Al tratar de conseguir los dos una forma de vida espiritual, tenemos una mejor oportunidad para que nuestro matrimonio sea bueno.
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Resentimientos


































































































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