Page 108 - En El Patio
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Arlette Pichardo Muñiz
¿Cuál fue el mecanismo que destruyó el antiguo tejido social, y por el que se buscó una nueva integración de las personas y la naturaleza? es la pregunta que está en la base de la argumentación de Polanyi (2015/1944). Al respecto, él mismo responde el Satanic Mills o “los molinos del diablo”. Una economía de mercado que no solo configura a la sociedad de acuerdo con su lógica, sino que engendra su destrucción. Al respecto indica (2015/1944, p. 119):
Una economía de mercado es un sistema económico controlado, regulado y dirigido sólo por los precios del mercado: el orden en la producción y distribución de bienes se encomienda a este mecanismo autorregulado. Una economía de esta clase deriva de la expectativa de que los seres humanos se comporten de la manera que alcancen las máximas ganancias moneta- rias... Supone la presencia del dinero, que funciona como un poder de compra en manos de sus propietarios.
Polanyi (2015/1944) critica el principio de escasez formulado por Adam Smith 2011/1776) (necesidades infinitas o ilimitadas/recursos finitos o limitados) y su vinculación forzosa con el criterio de elección (uso alternativo de los recursos). La difundida metáfora de que las personas cuentan con el sustento no por la benevolencia del carnicero, del cervecero y del panadero, sino por su propio interés egoísta.
En ese sentido, Polanyi (2015/1944) contra argumenta que las personas no actúan única- mente por el afán desmedido de poseer bienes, sino también para garantizar su posición, sus derechos y conquistas sociales y conceden valor material a los bienes en la medida que le ga- rantizan esos fines. De modo que, ni el proceso de la producción, ni el de la distribución, se encuentran ligados exclusivamente a intereses específicos relativos a la posesión de bienes, sino que en el fondo lo que existen son motivaciones que pueden ser denominadas como so- ciales. En consecuencia, son las actividades para el sustento humano las que engloban a la economía; y, no al revés, pues las personas para vivir no solo necesitan acceso a los bienes materiales que le provee la economía.
Entre sus principales aportes está la distinción entre dos conceptos de economía: uno formal y el otro sustantivo. En criterio de Polanyi, la economía formal convierte a las actividades sociales en sus derivaciones y en su afán universalista, desnaturaliza y deshistoriza la actividad económica. En cambio, la economía sustantiva es la que se orienta en busca del sustento humano y se refiere a la interacción entre los seres humanos y de éstos con la naturaleza. Las actividades de producción, distribución y circulación se incrustan (embedded) en las demás actividades y en conjunto conforman una compleja red de interdependencia con causalidad recíproca y recursiva.
Polanyi (2015/1944) se remite al caso de una sociedad tribal, para plantear la ausencia del móvil del lucro y el principio del trabajo remunerado, la ley del mínimo esfuerzo, y más concre- tamente, la ausencia de toda institución separada y diferente fundada sobre motivos económi- cos y se pregunta: “¿pero cómo se asegura entonces el orden en la producción y la distribu- ción?”.
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