Page 34 - libro de los detalles plasticos en el arte romanico.Fernando Ezquerra Lapreta
P. 34
Ahora la disposición de la
totalidad de sus vanos según cada
planta de la torre es la siguiente:
Piso 6, 16 vanos / Piso 5, 16 vanos
/ Piso 4, 12 vanos / Piso 3, 8 vanos
/ Piso 2, 4 vanos / Piso 1, 4 vanos.
Es decir, se está jugando con el
33
número 4 (4x1=4 / 4x2=8 /
4x3=12 / 4x4=16).
Un número cuatro (4) cuya simbología en la filosofía teológica neoplatónica
remite a la idea de la Tierra, de lo terrestre, de lo humano. Una vez más, en una torre
románica, aparecen los números con claras referencias simbólicas para el
neoplatonismo cristiano. Pero, ¿qué pasa si sumamos la totalidad de los vanos
(16+16+12+8+4+4) de esta torre? Que da un total de 60. Es decir, por ahí, vuelve a
aparecernos el número seis (6) como símbolo del hombre.
En definitiva, las torres románicas construidas como potente símbolo de la
humanidad de Cristo y del deseo del hombre de elevarse hasta el Cielo, la morada de
Dios. Como tantas veces hemos comentado, en el románico, hasta los detalles más
mínimos están pensados como símbolos de la HAGIA SOPHIA, la Divina Sabiduría, esa
que conduce al verdadero conocimiento como camino hacia Dios. En el fondo, el
simbolismo de una torre románica recuerda la famosa Alegoría de la línea de la filosofía
de Platón como clave para el conocimiento humano. Espero que, a partir de ahora,
cuando contempléis una torre románica, os pase como a mí, que la miréis con otros
ojos.