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Richard Coleman
“El buen audio le hace
bien a la gente”
Es uno de los artistas más completos y versátiles
que puede exhibir el rock argentino modelo
2018. Su flamante entrega discográfica,
F-A-C-I-L, es una prueba contundente: un
puñado de canciones que profesan estéticas
diferentes pero unidas por su particular poética
y una búsqueda irrenunciable de la excelencia
sonora. Coleman es uno de los grandes, vale la
pena seguir de cerca cada uno de sus pasos.
Entrevista: Luis Mojoli
http://richardcoleman.net/
¿Cómo nace tu relación con el audio?
Con mi equipo japonés Toshiba, que todavía conservo, que mis viejos me compraron a los
14 años. Con ese equipo escuché por primera vez Heroes de David Bowie, por ejemplo. Es
un fierro que no hay con qué darle. Le cambié los fusibles tres en veces en 40 años, nada
más. Es increíble. También tengo una deck Ken Brown que volví a comprar hace unos años y
que es muy parecida a la que tenía de adolescente. Tenía ganas de escuchar viejos casetes
porque es un soporte de audio al que le tengo cariño, de vez en cuando escucho casetes.
El oído ya se acostumbró otra cosa pero como tengo casetes viejos por ahí la uso para eso.
También tengo un CD player Yamaha que compré hace unos años, es de los 80, un fierro,
nada que ver a los que aparecieron en los 90.
¿Y cómo llegaron los primeros instrumentos?
Primero tuve una guitarra nacional que de algún modo no califica como primer instrumento
serio. La primera Gibson vino unos meses después del equipo Toshiba. De algún modo vinieron
ambas cosas de la mano, la posibilidad de escuchar con un buen audio y el primer instrumento
en serio que tuve y que compré con unos ahorros en un trabajo que tuve específicamente
para comprarme la Gibson Les Paul usada. El tema es que terminó siendo una Gibson 72 De
Luxe que en aquel momento me costó 400 dólares y una nueva costaba 650. Era una maravilla
pero yo no sabía lo que estaba comprando. Finalmente hice un cambio de instrumento y se
la vendí por la misma plata a mi profesor de guitarra de entonces.
¿Y recordás el momento de descubrir la sensación del audio en el cuerpo?
Creo que hay dos momentos parecidos a eso. Uno fue a los 11 años más o menos, en 1974.
Mi tío me pasó unos auriculares conectado a un Audinac 510, que era el equipo que había que
tener en ese momento. Los auriculares eran objetos de lujo, no era habitual tener auriculares.
Y me puso el álbum marrón de los Carpenters. Así descubrí el audio. Fue un viaje inolvidable y
al día de hoy me acuerdo de aquella sensación y el recorrido de ese álbum. Cómo descubrí el
estéreo, cómo salían los instrumentos de diferentes lugares del espacio, la reverberancia y la
voz de Karen que era increíble. Descubrí que la música era algo más que las canciones. Ese
audio me conmovió, lo entendí como una herramienta expresiva y es algo que me acompaña
hasta hoy. Creo en el audio como algo que le hace bien a la gente, el buen audio te hace bien. Mi