Page 333 - e-book
P. 333

AUTOR                                                                                               Libro
               patearte el culo por no ponerte al teléfono?
                     Los ojos de Jacob relumbraron de vuelta hacia mí, confundido por primera vez.
                     —¿Era por eso? —inquirió, y luego apretó las mandíbulas como si le sentara
               mal haber preguntado.
                     —Creía que  era  yo  quien  te  lo  impedía,  no  Charlie  —volvió  a explicarme
               Edward.
                     —Para ya —le interrumpió Jacob.
                     Edward no contestó.
                     Jacob se estremeció una vez y después apretó los dientes tanto como los puños.
                     —Bella no había exagerado acerca de tus... habilidades —dijo entre dientes—.
               Así que ya debes de saber por qué estoy aquí.
                     —Sí —asintió Edward con voz tranquila—, pero quiero decirte algo antes de
               que empieces.
                     Jacob esperó, cerrando y abriendo las manos de forma compulsiva mientras
               intentaba controlar los temblores que corrían por sus brazos.
                     —Gracias   —continuó   Edward,   y   su   voz   vibró   con   la   profundidad   de   su
               sinceridad—.   Jamás   seré   capaz   de   agradecértelo   lo   suficiente.   Estaré   en   deuda
               contigo el resto de mi... existencia.
                     Jacob le miró fijamente sin comprender, y sus temblores se tranquilizaron por la
               sorpresa. Intercambió una rápida mirada conmigo, pero mi rostro mostraba el mismo
               desconcierto que el suyo.
                     —Gracias por mantener a Bella viva —aclaró Edward con voz ronca, llena de
               intensidad—. Cuando yo... no lo hice.

                     —Edward... —empecé a hablar, pero él levantó una mano, con los ojos fijos en
               Jacob.
                     La comprensión recorrió el rostro de Jacob antes de que volviera a ocultarla
               detrás de la máscara de insensibilidad.
                     —No lo hice por ti.
                     —Me consta, pero eso no significa que me sienta menos agradecido. Pensé que
               deberías saberlo. Si hay algo que esté en mi mano hacer por ti...
                     Jacob alzó una ceja negra.
                     Edward negó con la cabeza.
                     —Eso no está en mis manos.
                     —¿En las de quién, pues? —gruñó Jacob.
                     Edward dirigió la mirada hasta donde yo estaba.
                     —En las suyas. Aprendo rápido, Jacob Black, y no cometeré el mismo error dos
               veces. Voy a quedarme aquí hasta que ella me diga que me marche.
                     Me sumergí por un momento en la luz dorada de sus ojos. No era difícil
               entender la parte que me había perdido de la conversación. Lo único que Jacob
               podría querer de Edward sería que se fuera.
                     —Nunca —susurré, todavía inmersa en sus ojos.
                     Jacob hizo un sonido como si se atragantara.
                     Con renuencia, me solté de la mirada de Edward para fruncirle el ceño a Jacob.




                                                                                                   - 333 -
   328   329   330   331   332   333   334   335   336   337   338