Page 181 - Arquitectos del engaño
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pagar ningún tipo de impuesto. Pero destacados masones, encabezados por Warburg, prohibieron a Hitler
abolir los impuestos y los intereses. Hitler consiguió, sin embargo, bajar la tasa de interés al seis por ciento.
Más tarde deseaba introducir un sistema que limitase la capacidad de oprimir a la sociedad mediante la
especulación con el capital, pero los que le habían ayudado a llegar al poder lo rechazaron. Al fin y al cabo,
Abraham Lincoln fue asesinado por intentar abolir las tasas de interés.
Hitler creó empleo para seis millones de parados. Desde febrero de 1.933 hasta la primavera de 1.937
el número de parados se redujo de seis millones a menos de un millón. Finalmente, no había ningún
detenido. Los nazis introdujeron el concepto de "cartilla de trabajo", que originalmente venía de la Unión
Soviética. Ningún trabajador alemán podía ser contratado sin su cartilla de trabajo. El mismo sistema fue
utilizado posteriormente en Suecia y muchos otros países hasta la década de 1.960.
El producto nacional bruto se dobló de 1.932 a 1.937. Se construyeron autopistas atravesando el
paisaje de las maneras menos perjudiciales para la naturaleza, aunque esto incrementaba el coste. Cada
trabajador alemán debía tener un coche económico, y el propio Hitler ayudó a diseñar uno de adecuado - el
Volkswagen (automóvil del pueblo). La exitosa economía estaba dirigida por el director del Banco Nacional,
Hjalmar Schacht que según el oficial de las SS Hans Werner Woltersdorf, era masón.
La IG Farben, junto con otras grandes corporaciones, necesitaban mejorar, y sus necesidades fueron
satisfechas.
En 1.933, el gobierno de EEUU consideró que era el momento oportuno de reconocer a la Unión
Soviética. Muchas empresas estadounidenses (Electric Boat Company, Ford Company, Seversky Air- Craft
Corporation, General Electric y otras) ayudaron a construir el falso frente soviético y muchas entidades
financieras, como Kuhn, Loeb & Co., Morgan, Rockefeller, los Warburg, Douglas Dillon (en realidad
Lapowitz), Cyrus Eaton y David Kendall, también invirtieron enormes cantidades en el comunismo (Antony
Sutton, "Wall Street y la revolución bolchevique", Morley, 1.981).
El 2 de agosto de 1.934, murió el presidente alemán Paul von Hindenburg. Hitler nunca reveló que el
legado político de Hindenburg incluía el deseo de reintroducir la monarquía. Esto era imposible para Hitler y
los masones que le habían instalado en el poder.
Cualquier extranjero, sin importar cuan anti-nazi fuera, podía visitar Alemania y ver y observar todo
lo que deseara ver, exceptuando los campos de concentración y las instalaciones militares (como es el caso
de todos los países). A ningún anti-comunista se le permitió visitar la Unión Soviética, y ningún extranjero
fue capaz de ver mucho de la vida soviética del día a día. Nadie, excepto unos pocos miles de ciudadanos
alemanes que estaban en la lista negra, podían viajar al extranjero. Este no era el caso de los ciudadanos
soviéticos. Sólo a unos pocos elegidos se les concedía el permiso para viajar al extranjero.
El alto nivel de prosperidad fue posible porque en 1.934, Alemania abandonó el patrón oro
internacional y comenzó a emitir dinero según sus propias necesidades, con una moneda basada en el valor
de la producción.
Durante los años 1.923 y 1.929, la economía estadounidense tenía una elevada tasa de crecimiento.
Esta tendencia debía ser revisada, según Gary Allen y Antony Sutton. El 24 de octubre de 1.929, un día que
se volvió notorio como el Martes Negro, se organizó un colapso en el mercado bursátil de Wall Street. Como
consecuencia, hubo 13,2 millones de parados en Estados Unidos en 1.932, y el índice de producción cayó
desde el 120 al 57 (100 después de haber sido creado 1.930).
Esta terrible crisis económica, que fue organizada por los bancos, tuvo repercusiones a nivel mundial.
El objetivo de los grupos criminales del poder es el control de la economía mundial. Hoy en día, esto se
logra a través del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial, las intenciones de los cuales
son criminales, sin tener en cuenta la engañosa propaganda oficial.
El Martes Negro de octubre de 1.929 fue un factor que contribuyó a la elección de Franklin Delano
Roosevelt, que prometió todo tipo de reformas. Roosevelt había colaborado con Owen D. Young, el llamado
Plan Young que llevó al poder a Hitler en Alemania.
Los principales banqueros habían reducido la cantidad de dinero en circulación y el volumen del
comercio, aumentando la tasa de interés (la tasa mínima para préstamos), pero prestaron muy poca atención
a las necesidades financieras de la industria. Las restricciones económicas provocaron una depresión, que en
1.934 llegó al peor nivel en 100 años en el mundo occidental.
Gracias a las políticas económicas de Hjalmar Schacht, sin embargo, la economía alemana una vez
más comenzó a llegar prosperidad. Esto incluso llevó finalmente a una escasez de mano de obra. La
mortalidad infantil era menor que la de Gran Bretaña. El sistema de la seguridad social se desarrolló más