Page 229 - Desde los ojos de un fantasma
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piloto, y continuó con la conversación que mantenía por teléfono.
—Por lo menos dígame cómo se hace para elevar un helicóptero.
—Gire la palanca a la izquierda y presione el botón rojo.
Míster Wilkins y el Guapo subieron al aparato. El hombre siguió las sencillas
instrucciones y comenzaron a elevarse hacia las nubes. Después de un rato de
sobrevolar aquella ciudad que aún podía ser cualquiera, Míster Wilkins vio cómo
derribaban una enorme cabeza de perro chihuahueño que acabó por hundirse en
un río. En su lugar quedó la escultura que desde siempre había estado en ese
lugar. Representaba a una mujer muy seria que sostenía una antorcha. Un
resplandor brillaba detrás de su cabeza.
—Mmm… no recordaba que estuviéramos en Nueva York —murmuró Míster
Wilkins.
En ese momento también recordó otra cosa: había olvidado preguntar cómo se
aterriza un helicóptero.