Page 415 - Las enseñanzas secretas de todos los tiempos
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MAGIA CEREMONIAL Y BRUJERÍA
La magia ceremonial es el arte antiguo de invocar y controlar a los espíritus mediante
la aplicación científica de determinadas fórmulas. Un mago, envuelto en vestiduras
sagradas y con una varita que lleve inscritas figuras jeroglíficas, podía, por el poder
que le conferían determinadas palabras y símbolos, controlar a los habitantes
invisibles de los elementos y del mundo astral. Si bien la magia ceremonial compleja
de la Antigüedad no era necesariamente mala, de su perversión surgieron varias
escuelas falsas de brujería o magia negra.
Egipto, un gran centro del saber y cuna de numerosas artes y ciencias,
proporcionó un entorno ideal para la experimentación trascendental. Allí, los magos
negros de la Atlántida siguieron ejerciendo sus poderes sobrehumanos hasta socavar y
corromper por completo la moralidad de los Misterios primitivos. Mediante el
establecimiento de una casta sacerdotal, usurparon el puesto que antes ocupaban los
iniciados y tomaron las riendas del gobierno espiritual. De este modo, la magia negra
dictaba la religión estatal y paralizaba las actividades intelectuales y espirituales del
individuo, al exigir su conformidad total y decidida con el dogma formulado por la
clase sacerdotal. El faraón se convirtió en un títere en las manos del Concilio
Escarlata, un comité de archihechiceros que los sacerdotes habían puesto en el poder.
Aquellos hechiceros emprendieron entonces la destrucción sistemática de todas las
claves de la Sabiduría Antigua, para que nadie pudiera tener acceso al conocimiento
necesario para llegar a ser maestro sin haberse convertido antes en miembro de su
orden. Mutilaron los rituales de los Misterios mientras presumían de preservarlos, de
modo que, aunque el neófito pasara de un grado a otro, no pudiera obtener el
conocimiento que le correspondía. Se introdujo la idolatría, al alentarse el culto a las