Page 181 - DERECHO INDÍGENA Y DERECHOS HUMANOS EN AMÉRICA LATINA (1988)
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VII. VIOLACIONES A LOS DERECHOS INDÍGENAS
1. Introducción
Hacer un recuento de las violaciones de los derechos humanos de los
indios en América Latina resulta una tarea difícil y compleja. No existe
documentación sistematizada al respecto. Sin embargo, en los últimos años se
han acumulado documentos y testimonios que pintan un panorama sombrío y
persistente de la situación de los derechos humanos de los grupos indígenas del
continente. Sin pretender hacer un inventario exhaustivo, en este capítulo
intentaremos simplemente dar una visión general e introductoria al tema.
Tal vez las violaciones más notorias y que con alguna frecuencia logran ser
mencionadas en los periódicos y otros medios de comunicación masiva, sean las
de los derechos civiles y políticos, concretamente el derecho a la vida y a la
libertad. Pero sin duda son más persistentes, aunque se les dé menos publicidad,
las violaciones a los derechos económicos, sociales y culturales, particularmente
en lo que se refiere a la posesión y usufructo de la tierra y de otros recursos
naturales.
En años recientes estas violaciones han sido denunciadas en distintos foros
internacionales. Mencionemos, a título de ejemplo, la Conferencia Internacional de
Organizaciones no Gubernamentales de las Naciones Unidas sobre la
discriminación de los Pueblos Indígenas en las Américas, que tuvo lugar en
Ginebra en septiembre de 1977. A este evento asistieron representantes
indígenas de 15 países del continente (13 países latinoamericanos). La resolución
final de esta conferencia afirma:
Los representantes de los pueblos indígenas declararon ante la comunidad
internacional cómo operan la discriminación, el genocidio y el etnocidio. La
situación puede variar de país a país, pero las raíces son comunes: incluye la
colonización brutal para abrir el camino al saqueo de sus tierras y recursos
naturales, dado que los intereses comerciales buscaban los beneficios máximos; la
masacre de millones de nativos durante siglos y la continua apropiación de sus
tierras que les privaba de la posibilidad de desarrollar sus propios recursos y
medios de vida; la negación de la autodeterminación de los pueblos y naciones
indígenas destruyendo su tradicional sistema de valores y su estructura social y
cultural. La evidencia demuestra que está opresión continúa, el resultado está
visible en la continua destrucción de las naciones indígenas.
Unos años más tarde, en 1981, se reunió también en Ginebra la
Conferencia Internacional de Organizaciones no Gubernamentales de las
Naciones Unidas sobre los Pueblos Indígenas y la Tierra, a la cual acudieron 130
representantes indígenas procedentes de diferentes países del mundo. En su
declaración final, la Conferencia establece:
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