Page 2 - NEUROCIENCIAS Y TECNOLOGIA QUE MEJORA LA CALIDAD DE VIDA (actualizado)
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dejando de lado el Ci total, un numerito que solo sirve para “clasificar” y estigmatizar y nos
ocupamos de las capacidades existentes y las potenciales del niño.
Al trabajar con niños del espectro autista, observamos que la computadora y la “Wii” eran
excelentes mediadores y creaban sólidos puentes que favorecían la comunicación y la
comprensión de estos niños en diversos códigos que nos abrían mayores posibilidades de
encontrar entornos alternativos para conectarnos y trabajar con ellos.
Aquí estaba la expectativa y el gran desafío: el cerebro puede tener grupos de neuronas
que virtualmente “hacen algo”, a pesar que el cuerpo nos ponga obstáculos. Más adelante y
estudiando la Neuroplasticidad cerebral, nuestros compañeros de neuroimagen y otros
neurocientíficos nos enseñaron que el cerebro tiene una especie de “agujeros negros”,
circuitos neuronales que parecen “apagados”, pero que en algún momento pueden
encenderse y comenzar a cumplir alguna función, a esos circuitos yo los llamé, hace un
tiempo, con todo mi respeto y admiración por este jugador y su persona, ”neuronas Messi” ,
porque todo el que conoce la historia de vida de este jugador sabe que tras largo esfuerzo y
tratamientos pudo construirse en el hombre y brillante jugador de fútbol que es hoy día.
Podemos pensar que, con un tratamiento y estimulación adecuada “a la medida de la
Persona”, lograremos que desarrolle destrezas, tanto motrices como cognitivas, que
perfeccione sus movimientos, que aumente su coordinación, así como su manejo del
espacio; que genere nuevas conexiones neuronales; en definitiva, hacer lo mejor posible
para enriquecer su calidad de vida, de modo que la persona logre concretar proyectos,
anhelos, sueños.
El aumento del uso de determinados dedos de la mano, aumenta su representación
cortical.
La corteza cerebral tiene un mapa del cuerpo para cada submodalidad de sensación y
estos “lugares” y cantidad de conexiones de células nerviosas pueden variar su tamaño, se
pueden modificar por la experiencia.
Un avance muy importante fue el uso de la Magnetoencefalografía, que permitió elaborar
mapas funcionales de la mano en sujetos normales con una precisión de milímetros. Cada
persona normal tiene un área de la corteza donde se representa su mano, sus dedos. Se
observó que en pacientes que han nacido con un síndrome llamado sindactilia, que consiste
en que sus dedos están fusionados, (no son independientes), el tamaño de la
representación en la corteza de la mano sindactílica es menor que el de la persona normal
y dentro de esa representación no hay una correcta representación de los dedos.
Cuando se realizó una operación de estos pacientes, a modo de separar los dedos de su
mano y posteriormente se los entrenó adecuadamente para adquirir movimientos y
coordinación entre otras habilidades, en semanas apareció en su cerebro una
representación individual de cada uno de los dedos.
Se ha descubierto que los estímulos periféricos son capaces de modificar la organización
espacial de la corteza, debido a la plasticidad neuronal (3) y la reorganización de la corteza
cerebral y sus conexiones, con implicación en la recuperación de funciones tras una lesión
cerebral precoz.
Existen experiencias significativas que demuestran que la ejercitación motora puede
modificar la organización de los grupos neuronales en el cerebro y favorecer la
recuperación funcional.

