Page 15 - Cuentos para Triunfar
P. 15
Sí, pero yo hice todo, y no obtuve ningún resultado...
Cosechando melones
Don Facundo era un criollo al que le gustaban mucho los melones. Tenía en
su huerta una gran variedad de especies.
Cuando visitaba algún vecino, sabiendo lo mucho que le gustaban, era
convidado con el mejor melón de la cosecha.
Cierto día, estando de visita en lo de los Ramírez, fue invitado con un
trozo de melón que jamás había probado: era una especie de melón "sin
semilla".
Tanto le gustó a Don Facundo aquel melón, que decidió que toda su
cosecha sería de aquella variedad.
Se puso a trabajar pacientemente, preparando la tierra. Con su arado de
empuñadura, fue marcando los surcos. En el momento oportuno comenzó con
la siembra. Con su bolsa colgada al hombro comenzó a caminar el terreno ya
preparado. Con la punta de la alpargata hacía un pozo, metía la mano en la
bolsa, se agachaba para poner la semilla, sólo que esta semilla no existía.
Después, la el talón de la alpargata tapaba el agujero, y así continuaba con el
siguiente paso. Y así lo hizo todo el día, y toda la semana, hasta que terminó la
siembra.
Por supuesto, ese año no hubo cosecha. Ni de esa variedad, ni de ninguna
otra, porque Don Facundo, se le había puesto que ese año sembraría de una
sola clase.
Don Facundo había echo "todos los movimientos necesarios" para una
buena cosecha de melones. Lo "único" que le faltó, fueron las semillas...
Piense: cuántas veces hizo todo lo que se debía hacer, sin obtener
resultados?.
Una cosa es el movimiento, y otra es ser productivos...

