Page 15 - CAMINOS SIN GLORIA
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Autor: Juan Carlos Cuervo Otálora
daba no nos daban era impuesto y con reglas; como aquel
día que decidieron regalarme una bicicleta un mes después
del cumpleaños de mi hermana en compensación al algún
incidente que hubo del cual no quiero acordarme, pero
bueno ese fue el regalo pero con la condición expresa no
salir solo sacar la bicicleta cuando ellos quisieran, me
pregunto yo entonces para que un regalo a un niño si solo lo
puede disfrutar a la conveniencia de otros, claro en esta
ciudad la delincuencia como en todo el mundo existe pero
no era para tanto y en algún momento se debe vivir; al fin
del tiempo dicha bicicleta de no usarse de cambiarnos de
vivienda de todo termino arrumada en una bodega y robada
de ella, no se disfruto nada de ella solo fue el adorno y
complacencia del momento.
Todo lo que pudo haber pasado y ha sucedido con
mis padres puede podría decirse que hicieron lo que mejor
podían en su condición humana y de educación precaria, se
dice que uno no debe juzgar a los padres pues hacen lo
posible por brindarnos lo mejor según la sociedad, no trato
de hacerlo aunque así parezca; pero si de exteriorizar que
parte de ese comportamiento esta ligado de una u otra
manera en lo vivido en toda mi vida desde mi niñez y que
hoy me hace infeliz, solo y abandonado; con
remordimientos y sentimientos de culpa. Extraño como mis
primos a pesar de muchas situaciones mantenían una cierta
unión, pero mis padres solo los criticaban y claro algunas
cosas son ciertas pero mantenían el contacto, la unión y
cierta libertad que les permitía salir adelante a su manera sin
sentir el peso de los problemas.
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