Page 115 - En El Patio
P. 115

De la Reciprocidad
La reciprocidad, en términos semánticos significa correspondencia mutua. En
el marco de las relaciones para el sustento humano hace referencia al intercam-
bio de bienes y servicios y no a la simple propensión del trueque, caracterizada
porque no media o interviene el dinero, sino que la base son los dones o regalos, en señal, prueba o demostración de una relación integral fundacional y no solo en busca de apoyo o ayuda para la subsistencia.
Su base de opración es la pera bajo la trilogía de dar-recibir-devolver, sin que necesaria- mente se sustente en la obligatoriedad formal. Media el respeto, la solidaridad, la amistad, la hospitalidad, la generosidad, la protección y la búsqueda de reconocimiento.
Al igual que la economía doméstica, en el intercambio con base en la reciprocidad se ejerce el doble rol de la producción y de la distribución. No obstante, a diferencia de aquella, emerge de vínculos con fundamento en la simetría, y no en la autarquía o producción para la autosufi- ciencia. En su contexto, la reciprocidad significa relaciones con otras entidades en forma hori- zontal y de co/operación (literalmente trabajo conjunto en procura de propósitos compartidos).
El arraigo es un vínculo fuerte y como organización social es característico de los rituales y ofrendas entre clanes de conformaciones diversas y asociaciones comunitarias con fines varia- dos.
Una forma evolucionada de organización social basada en la reciprocidad es la cooperativa.
En El Patio...
Ante todo, no son los individuos, sino las colectividades las que se comprometen unas con otras, las que intercambian y asumen contratos. Las personas que intervienen en el contrato son personas morales: clanes, tribus y familias que se enfrentan y se oponen, ya sea en grupos que se encaran frente a frente en el mismo terreno, ya sea por intermedio de sus jefes, ya sea de ambas formas a la vez. Además, lo que intercambian no son sólo bienes y riquezas, muebles e inmuebles, cosas económicamente útiles. Intercambian, ante todo, cortesías, festines, ritos, colaboración militar, mujeres, niños, danzas, fiestas, ferias en las que el mercado no es más que uno de los momentos y la circulación de las riquezas no es más que uno de los términos de un contrato mucho más general y mucho más permanente.
Marcel Mauss
Fuente: Mauss, 2009/1925.
Recuadro 13. Del Ensayo sobre el don: Forma y función del intercambio en las sociedades arcaicas
115


































































































   113   114   115   116   117