Page 51 - El libro de San Cipriano : libro completo de verdadera magia, o sea, tesoro del hechicero
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EXPLICACIONES ÚTILES SOBRE TALES TALISMANES
En su "archidocto mágico" explica Paracclso que es muy dig-
no de notarse que los planetas nunca ejercen tan bien su influen-
cia, sino por el intermedio de los siete metales que les son apropia-
dos y que tienen simpatía por sus substancias.
Al efecto, habiendo reconocido los sabios cabalistas que la
sublime penetración de sus ciencias, cuales son los metales apro-
piados a los planetas, han determinado el "oro" para el Sol, el
domingo; la "plata" para la Luna, el lunes: el "hierro" para Marte
el martes: el "azogue", para Mercurio, el miércoles; el "estaño
para Júpiter, el jueves: el "cobre" para Venus, el viernes, y d
"plomo" para Saturno, el sábado.
Sobre este fundamento, los antiguos filósofos, entre ellos
Moisés y Salomón, establecieron los sellos de los planetas. Si por
cualquier concepto no fuera posible adquirir los metales adecua-
dos, bastará con que se utilicen otros del mismo o parecido color,
siempre que lleve una parte del que le corresponde a cada planeta,
y que se forme el talismán bajo la influencia del mismo.
Es conveniente saber también, que los maravillosos efectos
de un talismán sólo pueden ser modificados por el predominio que
ejerza sobre el otro talismán, de mayor virtud y fuerza, o por las
cualidades y virtudes de la persona que le posea. Es decir, que si
una persona es digna del talismán cuya posesión tiene, éste la fa-
vorecerá mucho mejor que no a aquella que no sea digna de él.
Deberá por lo tanto cada persona que use un talismán, hacerse
merecedora de sus dones lo cual lograrán siendo modesta, humil-
de y virtuosa.
CAPITULO VI
De los amuletos mágicos
Desde los tiempos primitivos hasta el día, los sacerdotes de
todas las religiones conocidas, han hecho uso de los amuletos
mágicos como preservativo eficaz contra maleficios y enfermeda-
des. Los árabes conserva esta tradición de tal modo, que no hay
entre ellos, ya sea mujer, hombre o niño, quien no lleve un amu-
leto sobre el brazo izquierdo o sobre el corazón.
Esta costumbre se viene transmitiendo de padres a hijos, no
sólo entre los árabes, sino que bien podría asegurarse que no hay
un solo punto conocido en el globo, donde no se halle alguna per-
sona que haga uso de ellos, ya sea en forma de piedra, ya en otra
cualquiera, puesto que todas tienen el mismo objeto.
Los efectos de los amuletos, así como los de los talismanes
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