Page 55 - El libro de San Cipriano : libro completo de verdadera magia, o sea, tesoro del hechicero
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Hay quien agrega ya una piedra imán, un diente de un ahor-
cado, a una cabeza de ajos, etc., con la cual se consigue mavor vir-
tud pero no es de absoluta necesidad, y no siempre se pueden ad-
quirir esos objetos.
Con este amuleto está uno libre de ser herido por arma de
fuego, puesto que las balas se vuelven contra quien las dispara o
no sale el tiro. ( 1
AMULETO EVANGÉLICO.—Es bastante corriente entre
los cristianos el uso de este amuleto, formado por un pequeño li-
bro que contiene impresos los cuatro evangelios. Estos se han de
leer en presencia del niño, por un sacerdote, bendiciéndolos con
agua exorcisada. Se coloca el librito en una bolsa de raso verde o
azul, y se cose en la ropa del niño, sobre el costado izquierdo por
la parte interior.
Es muy eficaz para evitar que los niños reciban influencias ma-
léficas tales como sortilegios, hechizos, mal de ojo, etc., que produ-
cen a los mismos, enfermedades incurables y, a veces, la muerte.
CAPITULO VII
De la manera de lograr que los amuletos y talismanes posean
virtudes y eficacia
Para dotar de las necesarias virtudes a los talismanes y amu-
letos, es conveniente que la persona que haya de usarlos, dedique
durante treinta noches, la hora de diez a once, a la contemplación
de los astros, exponiendo el tahsmán colocado sobre un pequeño
plato nuevo, para que reciba las benéficas influencias. La mitad
del tiempo, o sea, media hora, lo pondrá de un lado y la otra mi-
tad de otro.
Cada noche recitará en esta hora cuatro veces la siguiente
plegaria, teniendo colocada la mano derecha sobre el talismán o
amuleto y la mirada fija al cielo estrellado.
"Dirigid vuestros efluvios ¡oh astros soberanos! hacia este
pedazo de metal (o pergamino) que os representa en este planeta
llamado tierra y dotadle de todas las virtudes y cualidades que sean
precisas, para que tenga el absoluto poder de dominar sobre los
ijuenos y malos espírits, según sea mi deseo; para que pueda por
vuestro favor y mediación vencer todos los contratiempos de la
(1) A este efecto mencionaremos el siguiente caso descrito por
im viajero inglés que fue testigo presencial. Un jefe árabe oponía a
los disparos de los fusiles sus amuletos y éstos no disparaban, aun
cuando caía el gatillo. Apuntaban a otro lado y entónese salía el tiro
con gran estrépito.
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